Derechos de migrantes

Se trata de un fenómeno nuevo para el cual no estamos debidamente preparados

20 Febrero 2018   7   Editorial   Gustavo Alvarado

Durante los últimos cinco años, Chile se ha convertido en un país que ha comenzado a recibir miles de inmigrantes que vienen en busca de mejores oportunidades, las que muchas veces les son negadas en sus naciones de origen.
Se trata de un fenómeno nuevo, para el cual no estamos debidamente preparados, en especial en materia legal, con una ley que tiene más de 40 años de existencia y redactada bajo circunstancias totalmente diferentes.
Ello ha ido generando una serie de conflictos por la lentitud del aparato estatal para reaccionar adecuadamente frente a los requerimientos.
Síntoma de lo que está ocurriendo, es la masiva marcha realizada el domingo por las calles céntricas de Santiago, en señal de protesta por “el abuso laboral, la violencia y la discriminación” que sufren en este país.
“Chile solidario y no racista”, “Somos trabajadores y no delincuentes”, “Amnistía migratoria” y “La clase obrera no tiene fronteras”, son algunas frases que se podían leer en las pancartas que muchos de los inmigrantes portaban durante la protesta pacífica.
El presidente de la coordinadora de inmigrantes, Rodolfo Noriega, dijo que le han hecho llegar más de 500 cartas a la presidenta Michelle Bachelet, donde le piden prontas soluciones a las distintas problemáticas que los afectan, como son el abuso laboral, la violencia y la discriminación que sufren algunos extranjeros.
Según datos oficiales, en Chile habitan alrededor de medio millón de inmigrantes, aunque se desconoce todavía la cantidad exacta debido a esa “cifra negra” de indocumentados que preocupa a las autoridades.
“Hoy, marchamos no solo por lo que queremos personalmente, sino por el futuro de este país en donde vivimos y aportamos. Debemos luchar para que todos, chilenos y no chilenos, podamos tener un país digno, con educación, con salud, con vivienda, con lo que se merece cualquier ser humano, sin importar su color de piel, ni su raza, ni su pasaporte”, añadió Noriega.
María Lourdes Cárdenas, de nacionalidad paraguaya y que ya lleva doce años en Chile, señaló: “Nos movilizamos porque queremos igualdad de condiciones pero, fundamentalmente, queremos que nos respeten los derechos como seres humanos”.
Asimismo, los asistentes a la marcha buscan que las autoridades agilicen el proceso de regularización de residencia de más de 200 mil extranjeros que actualmente viven en Chile.
Es evidente que se trata de una materia que el gobierno que asume el 11 de marzo próximo debe ocuparse de manera preferente, para que eventuales conflictos no escalen y el país se adapte a esta marea migratoria que, a todas luces, tiene y tendrá un efecto positivo sobre la sociedad chilena.