Día de la Región del Maule

(…) del río Maule al sur, contamos con una agricultura deprimida y con un repetido discurso de una mentada reconversión agrícola. ¿Reconversión hacia qué o hacia dónde? Respuesta que no llega.

30 Julio   273   Editorial   Gustavo Alvarado

El 30 de julio ha sido institucionalizado en nuestra zona como el Día de la Región del Maule, conmemorando el juramento y la entronización del capitán Diego de Rojas como corregidor del Maule, siendo así la primera autoridad administrativa que tuvo este territorio a fines del siglo XVI.


Más de cuatro siglos han pasado desde aquella fecha y cabe preguntarse en qué pie se encuentra la Región del Maule, hoy en día, en los albores del siglo XXI. Ciertamente, el crecimiento poblacional ha sido un factor de desarrollo, siendo la cuarta región del país en ese indicador, con poco más de un millón de habitantes. No obstante, la migración de parte de esa misma población hacia otros centros urbanos, es una realidad en desmedro local. La fuga de talentos no es buena y eso pasa también porque esta zona no ofrece las mejores oportunidades para que aquellos profesionales virtuosos, salidos de esta tierra, permanezcan acá.


En materia productiva, el carácter industrial de la zona, que tenía a mitad del siglo pasado, contrasta con la desolación en ese ámbito. Por el contrario, las pocas industrias que permanecen en la región, han debido ir cerrando sus puertas, siendo el fiel reflejo que hoy en día son otros los sectores a los que se debe apuntar.
En el ámbito agrícola, podemos dividir la región en dos. Por un lado, tenemos una creciente fuerza exportadora en la zona norte, especialmente en el rubro frutícola; mientras que del río Maule al sur, contamos con una agricultura deprimida y con un repetido discurso de una mentada reconversión agrícola. ¿Reconversión hacia qué o hacia dónde? Respuesta que no llega.


Lo paradójico es que los centros de pensamiento regional, llámese las principales universidades, han aportado con lo suyo a la hora de generar estrategias de desarrollo, las cuales ponen con un enunciado en letras grandes la frase del “Maule potencia agroalimentaria” o el “Maule alimenta al mundo”. No obstante, salvo esfuerzos individuales, la capacidad de alimentar al resto del planeta no ha sido tal y poco se ha escuchado de reformular la estrategia regional hacia otros ejes, como por ejemplo, el turismo, la llamada “industria sin chimenea”.
Estamos ad portas de una nueva institucionalidad administrativa a nivel regional, con la elección de los gobernadores -si es que los partidos políticos no imponen su voluntad de aplazar estos comicios-. Podría ser el punto inicial de un nuevo horizonte, administrativo y también de estrategia, para fijar un horizonte más acorde a la realidad que estamos viviendo.