Día de la salud mental

Esto ayuda a reducir el costo financiero en el futuro y evita todo tipo de problemas derivados, como puede ser el suicidio.

10 Octubre 2018   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Hoy, como cada 10 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Salud Mental. La instauración de este día tiene como objetivo identificar, prevenir y ofrecer tratamiento a trastornos emocionales de conducta.
Cada año, la Organización Mundial de la Salud se centra en un tema concreto y este 2018 está orientado a los jóvenes y la salud mental en un mundo en transformación.
En tanto, el Ministerio de Salud, en Chile, en su decisión de adecuarse a las necesidades de la población, ha formulado el Plan Nacional de Salud Mental, que es -según la definición del propio ministerio- el fruto de la experiencia, reflexión y análisis colectivo de un importante número de personas, que en su condición de usuarios, familiares, técnicos y profesionales; expresaron así la voluntad nacional de abordar esta dimensión sanitaria.
En este Plan Nacional se recoge la experiencia y los logros de los últimos años de los distintos equipos de salud mental y psiquiatría del país. Además, se señalan en forma concreta, objetivos y estrategias para orientar los recursos del Estado en acciones para elevar el bienestar y salud mental de los chilenos.
Si nos centramos la población más joven, de acuerdo a un estudio de prevalencia de trastornos psiquiátricos en población infantil chilena, se ha encontrado una mayor prevalencia de trastornos afectivos en niños y niñas con historia de abuso sexual, psicopatología familiar, vivir con un solo progenitor o con otras personas en comparación con el grupo sin estos antecedentes. Asimismo, el maltrato, los antecedentes de abuso sexual, vivir con un solo padre o con otras personas, aumentaron el riesgo de padecer trastornos disruptivos. Además, el grupo de 4 a 11 años presentó mayor prevalencia de cualquier trastorno mental en comparación con el grupo de 12 a 18 años (27,8% versus 16,5%), determinado principalmente por el Trastorno por Déficit atencional/hiperactividad.
Si bien el suicidio no es una enfermedad mental, uno de sus principales factores de riesgo es la presencia de un trastorno mental. Las tasas de suicidio en Chile han fluctuado de modo importante desde el año 2000, manifestándose al alza hasta el año 2008, para descender posteriormente en forma progresiva hasta el año 2014. La tasa de suicidios en el grupo de adolescentes entre 10 a 14 años, aumentó a más del doble en la primera década del nuevo milenio, situación que se advirtió en el grupo de 15 a 19 años, aunque con aumento en mucho menor porcentaje.
Entonces, y en la línea de lo que señala la Organización Mundial de la Salud, debe existir un esfuerzo por diagnosticar y tratar trastornos de salud mental en edades tempranas. Esto ayuda a reducir el costo financiero en el futuro y evita todo tipo de problemas derivados, como puede ser el suicidio.