Día de las iglesias evangélicas

Se conmemora a una institución que se caracteriza por su fuerza y que está presente de forma viva, activa y actual en la sociedad chilena.

31 Octubre 2016   2   Editorial   Gustavo Alvarado

Hoy se celebra en el país el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, conmemoración que se instauró en 2008 para honrar la labor que desarrollan los seguidores de esta fe en Chile.

Este credo tiene su origen en la Reforma Protestante, iniciada en 1517 en la ciudad alemana de Witterberg, con la iniciativa de Martín Lutero de instalar 95 tesis que plantean un desacuerdo con la Iglesia Católica de esa época. Las primeras manifestaciones en nuestro país se encuentran en los albores de la República, en 1821, cuando el pastor misionero protestante escocés Diego Thompson iniciara la enseñanza de la Biblia en escuelas populares.

En 1902 se comienza el Movimiento Pentecostal con la fundación de varias iglesias. En 1907 la presencia evangélica era del 1 por ciento. El censo del 2002 da cuenta que un 15 por ciento de la población se considera Evangélica, aunque las autoridades de ese credo estiman la cifra en cerca del 20 por ciento.

Durante su larga y fecunda presencia en nuestro país, han desarrollado una importante labor espiritual, defendiendo principios y derechos fundamentales de la persona humana. Asimismo, despliega a lo largo y ancho de nuestro territorio una incansable tarea de bien público en beneficio de los más desposeídos y de los más vulnerables.

Así, la acción que desarrollan en los penales con las personas privadas de libertad es un ejemplo de consecuencia al buscar la redención de aquellos que se han apartado de la ley, pero que siguen teniendo dignidad. 

En nuestra región están presentes diversas iglesias que realizan una importante labor pastoral que se ha caracterizado por la entrega de su mensaje a los sectores más desposeídos.

Es innegable el aporte de las iglesias evangélicas que realizan una destacada labor social en grupos de alto riesgo. Este trabajo es de un gran compromiso y se desarrolla habitualmente en forma anónima y desinteresada.

En definitiva, se conmemora a una institución que se caracteriza por su fuerza y que está presente y es protagonista de forma viva, activa y actual en la sociedad chilena.