Día del brigadista forestal

Que este día sirva para reflexionar con seriedad de que es necesario invertir como Estado en una política de prevención y combate de los incendios forestales.

15 Febrero   8   Editorial   Gustavo Alvarado

El 2017, la Región del Maule hizo noticia por los dantescos incendios forestales que azotaron gran parte de la zona central y que tuvo en la comuna de Constitución su punto más dramático con la destrucción del poblado de Santa Olga por acción de las llamas. En las cercanías de dicha localidad, el combate del fuego cobraba la vida de un bombero venido de fuera de la región a colaborar.
Sin embargo, en semanas previas, un incendio forestal descontrolado en quebradas de cerros de la comuna de Vichuquén, tres brigadistas quedaron atrapados entre el fuego perdiendo la vida en el lugar, en lo que fue el trágico indicio de un verano durísimo en término de incendios.
Este triste episodio trajo de inmediato a la memoria lo sucedido la tarde del domingo 15 de febrero de 2009. En aquella ocasión, un incendio forestal afectaba superficie de plantaciones en la comuna de Chanco. Hasta el lugar salió un contingente de brigadistas que pertenecían a la empresa Arauco a bordo del helicóptero UH1H pilotado por un avezado profesional de la empresa Flight Service. No obstante, a pocos kilómetros del aterrizaje, la aeronave se precipitó en el sector La Vega de Chanco. Los 13 ocupantes del helicóptero (12 brigadistas y el piloto) fallecieron en el lugar.
Una falla mecánica de la nave fue una de las hipótesis del accidente. La otra eventual causa fue que el piloto perdió el control producto de la escasa visibilidad de aquella tarde. Lo cierto es que debido a las condiciones en las que quedó el helicóptero fue imposible determinar con certeza lo que ocurrió.
La tragedia del Maule golpeó a todos los trabajadores del rubro, y por ello, en memoria de los caídos, el Ministerio de Agricultura decretó el 15 de febrero como el “Día Nacional del Brigadista Forestal”.
Esta fecha ya no solo es el recuerdo de aquellos que perdieron la vida en el cumplimiento de su deber, sino que en estos tiempos cobra relevancia ante las cada vez más adversas condiciones naturales que deben enfrentar cada verano. El cambio climático llegó para quedarse, dicen algunos. El problema es que, sabiendo que todo indica que dicha afirmación es cierta y que cada vez se combaten incendios más agresivos, aún no se logra entender la necesidad de dotar de mejores condiciones a quienes deben ponerse en la primera línea de trabajo, arriesgando sus vidas.
Que este día sirva para reflexionar con seriedad de que es necesario invertir como Estado en una política de prevención y combate de los incendios forestales. Que el sacrificio de aquellos 12 brigadistas y el piloto en el 2019, y los tres brigadistas del 2017, no sea en vano.