Día del trabajador de la radio

El rol que cumple la radio en provincias como Cauquenes es esencial al ser un medio de comunicación que dinamiza la cultura local en localidades rurales

22 Septiembre 2016   3   Editorial   Gustavo Alvarado

Fue en 1942 cuando se instituyó en Chile el 21 de septiembre como el Día de la Radio. Pero sólo después de casi medio siglo, durante el gobierno del Presidente Patricio Aylwin Azócar, se declaró por Decreto Supremo de 1991  el “Día Nacional del Trabajador de la Radiodifusión Sonora”.

Hasta el 2000, las emisoras nacionales silenciaban sus transmisiones durante 24 horas. Luego que la Asociación de Radiodifusores decidió terminar con el cese, argumentando que al no estar funcionando las radios asociadas al organismo en dicho día algunas emisoras “piratas” aprovechaban la instancia para salir al aire, sin respetar las leyes que regulan el sistema de radiodifusión.

Pese a ello, se sigue conmemorando el día de descanso para los trabajadores radiales,  considerando que ellos trabajaban en forma ininterrumpida los 365 días del año, incluyendo fiestas emblemáticas como Semana Santa, Día Internacional del Trabajo, Día de las Glorias Navales, Independencia de Chile, Día de las Glorias del Ejército, Día de Todos los Santos, Navidad, Año Nuevo, entre otras.

Si bien en sus inicios la radio fue sólo un experimento para la comunicación a larga distancia, con el correr del tiempo, en su evolución, ha ido más allá de las formas y posibilidades que nunca antes la humanidad imaginó y así lo ha asimilado la sociedad. La radio, no sólo es un medio fabuloso para la información, la diversión y el esparcimiento, sino también un maravilloso instrumento para la cultura y la educación.

El rol que cumple la radio en provincias como Cauquenes es esencial al ser un medio de comunicación que dinamiza la cultura local en localidades rurales o fuera de ellas. Por ello, no sólo informa de noticias de intereses de la zona, sino que también constituye un medio social que permite dar avisos de horas médicas, de entregar “recados” entre vecinos de distintas localidades. Independientemente del espacio geográfico, lo que define a la radio de local es el tipo de público objetivo.

Ello hace que la oferta de programación, a diferencia de otros medios de comunicación, se defina por los estilos de vida de sus públicos. Por tanto, pese a una televisión cada vez más interactiva y la proliferación de la información por intermedio de las redes sociales, sigue siendo la radio –junto a los diarios- el medio confiable, capaz de llegar a todos los hogares, incluso en aquellos donde el acceso es limitado.

Las radios cauqueninas, por intermedio de  los trabajadores que le dan vida a cada emisión radial, son un pilar fundamental para el desarrollo local porque son compañía, llegan a todos lados y cada programación de las distintas emisora se constituye como un espacio de comunicación que se transforma culturalmente, construyendo sentidos y significaciones de la mano con sus oyentes.