Día internacional de la mujer

Que hoy sea efectivamente una jornada de reivindicación más que de conmemoración al día de la mujer.

08 Marzo   18   Editorial   Gustavo Alvarado

No sabemos a ciencia cierta si hoy podemos hablar de “conmemoración” del Día Internacional de la Mujer, oficializado en esta fecha por la Organización de las Naciones Unidas en 1975, recordando un sangriento hecho acaecido el 8 de marzo de 1857, cuando cientos de mujeres de una fábrica de textiles de Nueva York salieron a marchar en contra de los bajos salarios, que eran menos de la mitad a lo que percibían los hombres por la misma tarea. Alrededor de 120 mujeres murieron por la represión policial.
Por ello, creemos que más bien debemos apuntar el concepto de “reivindicación” de aquella demanda, justa, por cierto, que llevó con el paso de los años a que se instaurara el 8 de marzo como el Día de la Mujer. Más aún en la actualidad, cuando los petitorios de la mujer han copado espacios importantes del debate y en buena hora que así haya sido. Y que decidor es el hecho que, después de casi dos siglos, la igualdad salarial de mujeres frente a los hombres siga siendo uno de los principales reclamos del movimiento.
Sin embargo, el tono no puede ni debe ser divisorio, como se ha expresado en los últimos días en el país. El tratar de buscarle un domicilio político (para bien o para mal) al movimiento feminista es empequeñecer el debate y circunscribirlo a un reducido número de personas, cuando se supone que la reivindicación de los derechos debe ser para todas por igual. Esa es la lógica, ¿o no?
Por lo mismo, una de las premisas a tener en cuenta es que el movimiento feminista o reivindicatorio del rol de la mujer debe ser universal, incluso, para aquellas que no adscriben del todo a las demandas que para esta ocasión se han levantado en la llamada Huelga Feminista.
El día de hoy debe ser un espacio para la reflexión y el debate en torno al rol de la mujer en la sociedad, en el sentido igualitario, en el plano del respeto a su propio poder de decisión, a la compensación justa por el esfuerzo que entrega en su rol de trabajadora de este país, a su derecho de ser escuchada en su papel de líder social, a la apertura de espacios en relación a su capacidad de liderazgo y desarrollo intelectual.
En fin. Que hoy sea efectivamente una jornada de reivindicación más que de conmemoración al día de la mujer. Porque ellas se han ganado el espacio y quien no quiera entenderlo así, es porque necesita quitarse la venda de los ojos.