Diversidad e inclusión social

Sin duda, el avance de ambos textos parlamentarios se transforma en el reforzamiento de los cambios culturales y la toma de conciencia sobre estos temas en el país. De cierta manera, hablan de un esfuerzo para llevar a este país a ser más inclusivo.

07 Agosto 2017   9   Editorial   Gustavo Alvarado

Mientras algunos se enfrentan en las calles, con buses incluidos, para manifestarse sobre la diversidad, encendiendo el debate público, está claro que el país ha comenzado el rumbo del reconocimiento a las libertades personales.

Un elemento más que da cuenta de eso ocurrió hace algunos días en la Cámara de Diputados, luego que quedara en condiciones de ser vistas en la Sala dos mociones parlamentarias que buscan establecer, por una parte, el 16 de noviembre de cada año como el Día Nacional de la Diversidad y, por otra, el 3 de diciembre como el Día de la Inclusión Social y la no Discriminación.

La primera de las iniciativas, que fueron aprobadas por la Comisión de Cultura, tomó como referencia el llamado de las Naciones Unidas, en 1996, de observar en dicha fecha el Día Internacional para la Tolerancia. El segundo proyecto consideró como referente el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, instaurado también por la ONU.

Sin duda, el avance de ambos textos parlamentarios se transforma en el reforzamiento de los cambios culturales y la toma de conciencia sobre estos temas en el país. De cierta manera, hablan de un esfuerzo para llevar a este país a ser más inclusivo.

Cabe decir que en materia de diversidad, si bien se ha avanzado socialmente, aún permanecen espacios donde la discriminación se hace patente, lo que va de la mano con la tolerancia que la sociedad chilena no logra alcanzar a plenitud. Y la diversidad no solo se expresa en una determinada condición sexual, sino que como país hay que aceptar que somos una sociedad con componentes diversos étnicamente, racialmente y socialmente.

Es un avance que se pretenda “marcar” en el calendario dos fechas para conmemorar la Diversidad y la Inclusión Social, las que van de la mano con lo que internacionalmente se ha propiciado a través de las Naciones Unidas.

Chile es un país diverso, con pueblos originarios ancestrales, con el aporte de inmigrantes destacados, de familias extranjeras que a lo largo de la historia fueron llegando en búsqueda de mejores condiciones y con personas del mundo que han visto en nuestro país un lugar de refugio y de esperanza de vida. Somos un abanico de personalidades y personas, que deben convivir en el espacio común, en el marco del respeto, la tolerancia y el buen vivir.