¿Donante altruista?

Es vital que el protocolo siga siendo el que asegura que el acto altruista de la donación de órganos sea ciego, advirtiéndose la apertura hacia un escenario más complejo de manejar que permitiría, incluso, la venta de órganos.

07 Noviembre 2016   11   Editorial   Gustavo Alvarado

Mucho ha venido discutiéndose acerca de la donación de órganos en nuestro país, por medio de campañas que buscan ampliar la posibilidad de contar con una mayor cantidad de trasplantes en el país. Esto reflota cada vez que el país conoce de casos extremos donde la vida se juega en cosa de horas.

En el Congreso se discute un proyecto de ley en esa línea que busca ampliar la donación cruzada de órganos entre personas vivas. En la última sesión de los integrantes de la Comisión de Salud del Senado se rechazó el texto, pese a que en forma unánime se mostraron a favor de la iniciativa. Este resultado se dio por la introducción -en el paso legislativo previo en la Cámara Baja- del concepto de donante altruista.

La propuesta de los diputados apunta a que cualquier persona que quiera donar sus órganos pueda hacerlo, pero también se le permita definir quién será el receptor, elemento en el que no coincidieron los senadores.

Por ello, hubo parlamentarios que cuestionaron el concepto de donante altruista. Por ello apuntaron a la necesidad de dejar en claro en la futura legislación que jamás el donante debe orientar la entrega del órgano que gestiona el programa de trasplantes del Ministerio de Salud.

Fue así como durante la votación en el Senado se aprobaron todos los artículos, incluido el que señala al Instituto de Salud Pública (ISP) como órgano que administre el registro de donantes, pero rechazando la incorporación del donante altruista.

Se entiende que hay un fuerte rechazo de la población a la donación de órganos en la mayoría de los familiares de personas fallecidas y la intención de los diputados apunta en colaborar a la reducción de la carencia de órganos o donantes para los respectivos trasplantes, con una iniciativa de buenas intenciones.

Sin embargo, para muchos es vital que el protocolo siga siendo el que asegura que el acto altruista de la donación de órganos sea ciego, advirtiéndose la apertura hacia un escenario más complejo de manejar que permitiría, incluso, la venta de órganos.