Dos años de “pausa”

La paralización de las faenas del Santuario El Carmen vuelve a poner en tela de juicio las fiscalizaciones que deberían ir de la mano con tales procesos, por ejemplo, respecto a la “salud” de las empresas que participan de las respectivas licitaciones

21 Marzo 2017   7   Editorial   Gustavo Alvarado

El pasado 15 de marzo se cumplieron dos años desde que las faenas de reconstrucción de Santuario El Carmen se encuentran paralizadas, luego que el municipio curicano decidiera finiquitar el contrato, en su momento suscrito con la empresa oriunda de Chillán Teinco. Esto tras una serie de incumplimientos en el avance propio del proyecto.

El Santuario El Carmen es una de las tantas estructuras que resultó severamente dañada tras el terremoto que acaeció a fines de febrero del 2010. Se trata de una iniciativa financiada con recursos provenientes del Gobierno Regional, ente desde donde precisamente surgieron los primeros cuestionamientos, entre algunos de los consejeros que representan a la provincia de Curicó, esto ante la posibilidad de estar frente a “irregularidades” o “anomalías” que podrían caer en otro tipo de figura.

Las interrogantes pasan por el “avance físico real” de las faenas, que serían menores a lo cancelado en su momento, escenario que ha sido descartado desde el propio municipio. De hecho, tales antecedentes fueron remitidos a la Contraloría General de la República, la que por intermedio de un oficio indicó que el municipio “deberá formalizar el cierre y liquidación del contrato”, planteando para ello un plazo.

Si bien ya se cumplieron dos años de “paralización” de las obras, el trabajo ligado al proyecto se ha trasladado a otras instancias, buscando poder finalizar lo que todavía está pendiente. De hecho en su momento, se barajó la alternativa de establecer “un trato directo” con otra firma, idea que no llegó a puerto.

Por estos días, desde el municipio se ha indicado que se continúa avanzando en la “reformulación” de la iniciativa, básicamente en su aspecto técnico, incorporando antecedentes que no habrían sido considerados en la propuesta original, la cual corresponde a la anterior administración. La idea es que, una vez que finalice tal proceso, el municipio curicano presente los resultados de aquel estudio y su documentación, al Gobierno Regional del Maule.

A esa altura, ya debería existir claridad respecto a los montos que se necesitarán para terminar las obras, de cara a conseguir su financiamiento.

El pasado fin de semana, en plena Plaza de Armas curicana, se llevó a cabo una inusual “manifestación”, donde se “festejaron” los dos años que han transcurrido, desde que las faenas de refacción del aludido edificio se encuentran paralizadas. Con torta en mano, cientos de feligreses manifestaron su preocupación por el retraso y el estancamiento que han experimentado los trabajos.

 Tal como en otros casos, la paralización de las faenas del Santuario El Carmen vuelve a poner en tela de juicio las fiscalizaciones que deberían ir de la mano con tales procesos, por ejemplo, respecto a la “salud” de las empresas que participan de las respectivas licitaciones, como asimismo, las herramientas que permitan verificar los avances de las faenas previamente comprometidas.