Educación financiera

Es relevante incluir contenidos en este sentido en las mallas curriculares de los colegios, que hagan a los ciudadanos más conscientes en el manejo de sus recursos.

04 Febrero 2018   7   Editorial   Gustavo Alvarado

Según los últimos datos entregados por la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, entre 2016 y 2017 fueron poco más de dos mil casos de personas que concurrieron a dicho organismo, a fin de acceder al procedimiento de liquidación de bienes. Esto supone un aumento del 81%, lo que da cuenta de un alto número de endeudamiento de personas, que en algunos casos las lleva a la quiebra.
Entendiendo, entonces, la necesidad de brindar herramientas a la gente para que evite caer en problemas económicos, en el Congreso se ha avanzado en la legislación para contar con educación financiera desde una temprana edad.
Así, con el objetivo de contribuir a la formación integral de las personas en la comprensión de riesgos y prevención del sobreendeudamiento, se aprobó por la Sala de la Cámara de Diputados, en general y en particular, por 93 votos a favor, el proyecto que incorpora contenidos de educación financiera en la enseñanza media.
La propuesta legal, analizada en segundo trámite legislativo, modifica la Ley General de Educación para incorporar al listado de objetivos generales del nivel de la Enseñanza Media, el que los educandos puedan “conocer y aplicar conceptos y técnicas financieras básicas, así como desarrollar actitudes, conductas y prácticas que favorezcan la toma de decisiones ciudadanas y le permitan ejercer acciones eficaces para mejorar su bienestar económico, personal y familiar”.
De acuerdo a los considerandos, contemplados en la moción que originó el proyecto y que están incluidos en el informe de la Comisión de Educación, actualmente no existe la obligación de entregar contenidos que permitan a las personas comprender los riesgos y oportunidades financieras para adoptar decisiones de manera eficaz.
Bajo dicha constatación y a diversos estudios disponibles, tanto a nivel nacional como internacional, estiman que es relevante incluir contenidos en este sentido en las mallas curriculares de los colegios, que hagan a los ciudadanos más conscientes en el manejo de sus recursos.
Los legisladores explicaron que, conforme a evaluaciones de la OCDE, cuatro son las áreas comunes de la educación financiera en países de la comunidad que se recomiendan recoger para el sistema educacional chileno: Dinero y transacciones, centrada en temas de economía personal, como pagos diarios, gastos y tarjetas bancarias; Planificación y gestión, que busca el aprendizaje de la gestión del dinero a corto y a largo plazo; Riesgo y diversificación, que persigue comprender el significado de las ganancias y de las pérdidas en diferentes contextos; y Perspectivas financieras, cuyo objetivo sería dar a conocer las características básicas del mundo financiero.
El proyecto de ley pasó ahora al Ejecutivo para su promulgación como Ley de la República.