Educación financiera

Muchos no saben administrar sus recursos y caen en deudas inmanejables.

25 Febrero 2018   4   Editorial   Gustavo Alvarado

Uno de los problemas que deben enfrentar los jóvenes es aprender a administrar adecuadamente sus recursos para vivir de acuerdo a sus ingresos y no caer en el endeudamiento. Ello, porque las entidades bancarias y multitiendas ofrecen todo tipo de productos financieros, muchas veces sin el respaldo adecuado.
No es raro que a estudiantes de los últimos años de ciertas carreras universitarias les entreguen tarjetas con elevados cupos que constituyen una tentación que después hay que pagar y que, en no pocos casos, hipotecan la vida de estas personas.
Esto se repite en diversas etapas de la vida, pues muchos no saben manejar sus recursos y caen en problemas financieros que pueden afectarlos directamente con deudas inmanejables.
Por ello, resulta muy acertada la ley que fue aprobada recientemente y que busca contribuir a la formación integral de las personas en la comprensión de riesgos y prevención del sobreendeudamiento.
La propuesta legal modifica la Ley General de Educación para incorporar al listado de objetivos generales del nivel de la Enseñanza Media, el que los educandos puedan “conocer y aplicar conceptos y técnicas financieras básicas, así como desarrollar actitudes, conductas y prácticas que favorezcan la toma de decisiones ciudadanas y les permitan ejercer acciones eficaces para mejorar su bienestar económico, personal y familiar.
Actualmente, no existe la obligación de entregar contenidos que permitan a las personas comprender los riesgos y oportunidades financieras para adoptar decisiones de manera eficaz.
Estudios internacionales estiman que es relevante incluir contenidos en este sentido en las mallas curriculares de los colegios, que hagan a los ciudadanos más conscientes en el manejo de sus recursos.
Los legisladores explicaron que, conforme a evaluaciones de la OCDE, cuatro son las áreas comunes de la educación financiera en países de la comunidad que se recomienda recoger para el sistema educacional chileno: Dinero y transacciones, centrada en temas de economía personal, como pagos diarios, gastos y tarjetas bancarias; Planificación y gestión, que busca el aprendizaje de la gestión del dinero a corto y a largo plazo; Riesgo y diversificación, que persigue comprender el significado de las ganancias y de las pérdidas en diferentes contextos; y Perspectivas financieras, cuyo objetivo sería dar a conocer las características básicas del mundo financiero.
Resta ahora que esta ley sea promulgada y entre en vigencia para resolver un agudo problema que afecta a muchas personas y que entregaría valiosas herramientas para conducirse adecuadamente en el mundo de las finanzas personales.