Efectos de la “Guerra comercial”

El ministro de Hacienda afirmó que “Chile está en buenas condiciones para poder resistir”.

22 Julio 2018   6   Editorial   Gustavo Alvarado

Gran preocupación existe en la comunidad internacional por la prolongación de las actuales tensiones comerciales desencadenadas por el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El Fondo Monetario Internacional ha señalado que “Estados Unidos ha iniciado acciones comerciales que afectan a un amplio grupo de países y se enfrenta a represalias por parte de China, la Unión Europea, sus socios Canadá y México, y Japón, entre otros”.
Maurice Obstfeld, economista jefe del FMI, remarcó que “si las amenazas actuales se materializan y como resultado cae la confianza empresarial, el PIB mundial podría quedar un 0,5% por debajo de las proyecciones actuales para 2020”.
Trump ha defendido su agresiva agenda proteccionista con la imposición de aranceles comerciales a las importaciones de acero y aluminio, y ha señalado expresamente a China por sus injustas prácticas y el robo de propiedad industrial.
El Gobierno de Chile señaló que estará “muy atento” a esta situación que afecta al comercio mundial y espera que la guerra comercial entre China y el país norteamericano concluya en una mesa de negociaciones.
El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, indicó que “esperamos que la situación concluya de forma responsable, racional, con una apertura de mercados. Creo que eso es lo quieren ellos, deseamos que se sienten a negociar”.
Si bien señaló que Chile “no es inmune” a lo que está ocurriendo, el ministro de Hacienda manifestó un optimismo cauteloso, al afirmar que consideran “que Chile está en buenas condiciones para poder resistir”.


Chile tiene desde los años 90 una economía abierta y una amplia red de tratados comerciales con un total de 64 países, además de otros en etapa de negociación, lo que abre perspectivas para mantener el comercio bilateral.
Sin embargo, la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) exteriorizó una visión más pesimista de la situación al señalar que Chile “será el país más afectado de la región”, argumentando que esta guerra comercial “es una muy mala noticia para el país por tres razones: es un país de cobre, tiene dos socios comerciales principales (China y Estados Unidos); y Chile eligió un modelo de desarrollo económico de apertura y sus socios hablan de proteccionismo”.
En ese marco, la CPC vaticinó que el PIB de Chile podría crecer solo un 1,8% este año, dos puntos menos que el 3,8% proyectado por el Gobierno.
Pero, el ministro Larraín reiteró una visión más optimista, remarcando que el Gobierno está “trabajando para que ello no ocurra”, al tiempo que recordó que las proyecciones de crecimiento se mantienen por encima del 3,5% para 2018.
En este escenario, se requiere redoblar los esfuerzos para fortalecer las exportaciones y diversificar los mercados, en especial en una región como la nuestra.