El caso de Joane

En la Región del Maule universidades, como la Católica del Maule, o municipios, como Curicó y Talca, están preocupados, en distintos ámbitos, de integrar a la comunidad de extranjeros.

02 Octubre 2017   7   Editorial   Gustavo Alvarado

El caso de la ciudadana haitiana Joane Florvil, de 28 años, es dramático. Como tantos haitianos, llegó a Chile con la ilusión de mejorar su vida, con la convicción de que este país, tan lejano y distinto al suyo, podía ofrecerle nuevas y grandes oportunidades.

Sin embargo, el pasado sábado su sueño terminó abruptamente con su fallecimiento mientras estaba internada en la Posta Central, en Santiago, debido a una “falla multisistémica”.

Joane era madre de una hija de dos meses. Su calvario comenzó tras ser detenida el pasado 30 de agosto acusada, según informaciones periodísticas, de abandonar a su hija en la Oficina de Protección de Derechos de la comuna de Lo Prado.

Luego, ante la imposibilidad de darse a entender y explicar su situación, según lo señalado por Carabineros, Joane -desesperada- se habría autoinflingido golpes en la cabeza durante su arresto en una comisaría, por lo que debió ser trasladada al centro asistencial.

Su estado de salud fue empeorando hasta su muerte, en una situación que urge aclarar, ya que hay más dudas que certezas.

Según conocidos de la mujer, ella no abandonó a su hija, sino que la habría dejado para perseguir a un asaltante que robó su bolso. Pero alguien lo interpretó de otra manera e hizo la denuncia a la policía.

La barrera idiomática fue infranqueable para Joane. No logró explicar lo que sucedía. Y sus interlocutores no fueron capaces de mediar adecuadamente para entenderla o, mínimamente, para resguardar su integridad física.

Algo falló. Y esa falta de comunicación que vivió Joane es una realidad que viven a diario los miles de inmigrantes haitianos que han llegado al país. No es fácil ser extranjero en un país que no habla el mismo idioma. No es fácil sobrevivir, además, cuando las leyes no acogen su realidad ni favorecen su integración.

Se han hecho cosas. En la Región del Maule universidades, como la Católica del Maule, o municipios, como Curicó y Talca, están preocupados, en distintos ámbitos, de integrar a la comunidad de extranjeros.

Pero no basta. La hija de Joane se encuentra en la Casa Nacional del Niño del Sename, ya que el padre no ha podido comprobar su paternidad ni reclamar su tuición por el robo de sus documentos.

La historia de Joane no tuvo un final feliz. Que la historia de su hija y de los miles de compatriotas que viven en Chile no tenga el mismo desenlace.