El caso de “Katy” Hormazábal

En Chile lamentablemente el acceso a la salud es de alto costo, más aún en estos casos donde las secuelas son muy graves.

27 Octubre 2018   22   Editorial   Gustavo Alvarado

Hace dos años la vida de Katherine Andreina Hormazábal Jaqui cambió radicalmente, debido a un violente accidente de tránsito, que la mantuvo en condición extrema por un largo tiempo.
La mujer, actualmente de 24 años de edad, cumplía labores de parquímetro y un accidente mientras se trasladaba a su hogar de la población “Los Poetas”, en la zona de Orilla de Maule, comuna de San Javier la dejó gravemente herida y por meses en riesgo vital.
“Mi hija permaneció cuatro meses en coma y al borde de la muerte. Los médicos me decían que no había esperanza y que se iba a morir. Siempre mantuve la fe y por algo Dios la dejó con vida”, comentó visiblemente emocionada Marisol del Carmen Jaqui Jaqui, madre de la accidentada.
Tras un largo proceso “Katy” fue dada de alta y desde hace cinco meses está de regreso en su hogar, al cuidado de sus familiares y con el apoyo de un equipo multisectorial de la Asociación Chilena de Seguridad que la asiste diariamente.
“Ella ha ido avanzando lenta pero segura. La gran impotencia que tenemos es que no se puede comunicar y necesitamos el equipamiento para que pueda hablar con su hijo de cuatro años. Él (niño) ha sido pilar fundamental en todo este proceso, pero necesitamos adquirir un equipo que le permita dialogar a través de los ojos”, añade su progenitora.
El atropello que afectó a Katherine Andreina Hormazábal Jaqui la dejó con graves secuelas y en condición de electrodependiente, es decir, para vivir debe estar conectada todo el día a equipos eléctricos. “Nuestro gran anhelo es poder contar con este ordenador o computador que le permita a ella comunicarse con su hijo. Es doloroso tener que explicarle a un niño de cuatro años que su mamá no lo puede abrazar ni menos comunicarse. Mi nieto necesita estar en contacto con su madre”, subrayó.
Por lo mismo la familia de “Katy” con el apoyo de algunas personas, entre ellas el concejal sanjavierino y escritor Gabriel Rodríguez han iniciado una fuerte ofensiva para comprar esta tecnología. “Tenemos entendido que se requieren alrededor de 10 millones de pesos para lograr que ella use este equipo y pueda interactuar con su hijo y con nosotros. Nuestro llamado es para que exista sensibilidad y nos puedan ayudar en esta cruzada. Sabemos que hay muchos empresarios y personas que nos podrían colaborar. Hemos estado realizando rifas, colectas y vendiendo productos para poder juntar estos dineros. Somos personas sencillas y no tenemos esta plata”, acotó Marisol Jaqui Jaqui.
Sostuvo que el ánimo de “Katy” contagia a cualquier. “Sus avances son significativos. Cuenta con el apoyo de la ACHS y nuestro cariño. Ojalá que la comunidad nos pueda colaborar en esta campaña”, apuntó. Los aportes se pueden realizar en la cuenta RUT de BancoEstado N° 11.284.602-6 a nombre de Marisol Jaqui Jaqui.
En Chile lamentablemente el acceso a la salud es de alto costo, más aún en estos casos donde las secuelas son muy graves. Por lo mismo la invitación es para que el empresariado se motive. En el Maule, en San Javier y Linares hay inversionistas que perfectamente se podrían unir en torno a esta cruzada. Invitarlos a que vayan a ver a “Katy”, conozcan que a pesar de las dificultades su actitud y fuerza son dignas de apoyar. Es inaceptable en esta y otras situaciones tener que organizar bingos, rifas, colectivas o vender completos para reunir dineros que mejoren las condiciones de vida de las personas postradas.