El chip de la donación de órganos

Las familias deben conversar sobre la voluntad de ser donante de órganos

06 Enero   5   Editorial   Gustavo Alvarado

La muerte del pequeño Joaquín Adasme de tan solo nueve años, remeció a más de algún chileno. Sobre todo por las circunstancias de su lamentable deceso. Esperaba un trasplante de hígado, órgano que nunca llegó.
Cuando se observa desde afuera el sufrimiento de esa familia, lo primero que se dice es “ojalá nunca pasemos por algo así”, pero aquí es donde hay que entender que “nadie está libre” y tal como señalan los especialistas en trasplantes: “existen más probabilidades de que una persona necesite un órgano, a que uno sea donante”.
Extraño juego de palabras, pero analizándolo, es muy cierto. Tal cual explicó el médico cirujano del equipo de Trasplantes del Hospital Regional de Talca, César Muñoz, el donante cadáver es un paciente que primero cae en muerte encefálica, un estado irreversible y que es progresivo hasta la muerte.
“Con muerte encefálica no hay ningún organismo que pueda subsistir. Entonces, estableciéndose el diagnóstico, con criterios bastante estrictos, ya es una situación irreversible. El único fin es la muerte y lo más beneficioso es la extracción de órganos”, explicó el doctor Muñoz.
Es hora de cambiar el chip en la donación de órganos. Pensar que más vale prolongar la vida del familiar fallecido, en otras personas que lo necesitan con urgencia. Reflexionar sobre la importancia de concretar este gesto solidario porque un donante de órganos puede llegar a beneficiar a cinco pacientes que esperan por un trasplante. Hoy 180 personas esperan por un riñón en la Región del Maule, más de 2 mil pacientes están en lista de espera por otros órganos.
El principal obstáculo que está teniendo esta acción es la negativa familiar, que supera el 50% a nivel regional, esto, a pesar que existe una Ley de Donante Universal, donde todo mayor de 18 años es donante salvo decrete su rechazo en notaría.
Las familias deben conversar sobre la voluntad de ser donante de órganos, de lo importante que es ponerse en el lugar de los demás, aquellos que están luchando por sobrevivir mientras les llega un corazón, hígado, un pulmón o un riñón.
Informarse sobre la donación de órganos es vital. Hay que hacerlo por la gente que lo requiere hoy, no mañana; niños y adultos que esperan la nobleza de otros, así como las cuatro familias maulinas que respetaron la voluntad de su deudo y materializaron cuatro procuramientos de órganos el año pasado, beneficiando a 13 personas en el país, que volvieron a renacer.