El debate por el “efectivamente”

(…) lo que se espera a contar de ahora es que se instale en el país una capacidad de diálogo, dentro de las normas constitucionales, con los actores que generan empleo: las pymes, las empresas y los trabajadores

04 Septiembre a las 21:57   105   Editorial   Gustavo Alvarado

La Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, después de un intenso debate, despachó la moción que define una jornada laboral en 40 horas semanales, proyecto de ley ampliamente discutido y que ha generado posturas encontradas en distintos ámbitos de la sociedad. Además, aprobó también el artículo transitorio que establece que este cambio no puede representar una disminución de las remuneraciones.


Fueron siete votos a favor y seis en contra para aprobar el artículo permanente del proyecto que reduce la jornada laboral. Así, el artículo único, en tanto, plantea dos modificaciones al Código del Trabajo. En primer lugar, se elimina la palabra “efectivamente” de la norma que define que se entiende por “jornada de trabajo”” Uno de los objetivos de esta medida es que el tiempo de colación se considere parte integral de esta.


En segundo término, reduce la duración de la jornada ordinaria de trabajo de un máximo de cuarenta y cinco horas semanales a 40. La propuesta no afecta a los trabajadores con contratos especiales.


Cabe señalar que la impulsora de esta medida es la diputada Camila Vallejo (PC), quien, si bien celebró el avance en la tramitación, lamentó que el Ejecutivo no respaldara la moción. “Creíamos que podíamos trabajar en conjunto, que esto podía ser transversal, no solo en la oposición, sino que también permear a la derecha chilena, entendiendo que necesitamos pensar en el futuro del país”, dijo la legisladora.


Por su parte, desde el oficialismo insisten que este no es un buen proyecto, aunque se reconoce, como es el caso del diputado Mario Desbordes (RN), que no es una propuesta mal intencionada, dañina o pensada para dañar. “No, es un proyecto que se hace con buena intención, pero no es bueno y el efecto no va a ser adecuado para los trabajadores, porque no va a permitir flexibilidad, no permite que se trabaje menos de cinco días a la semana”, afirmó.


Pero, más allá de estar a favor o en contra de la iniciativa legal, lo que se espera a contar de ahora es que se instale en el país una capacidad de diálogo, dentro de las normas constitucionales, con los actores que generan empleo: las pymes, las empresas y los trabajadores, para que de este diálogo surja un acuerdo nacional sobre las condiciones laborales de miles de trabajadores a lo largo del país, para que puedan compatibilizar la productividad laboral con el bienestar familiar, algo que en muchas latitudes del mundo se resolvió con entendimiento lógico, pero que acá solo pareciera primar la lógica de un solo sector.