El verano más caluroso de la historia

Serán necesarias nuevas políticas de conservación de agua, parques y reforestación, ciclovías, aislamiento y climatización de viviendas, etc. Sólo así podremos llevar una vida “algo” más normal en los futuros meses de verano.

20 Enero 2017   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Estamos viviendo días de calor sin precedentes en el Maule. Los termómetros han marcado durante toda esta semana sobre los 33 grados y el panorama no es alentador ya que para los próximos días se esperan posibles 35 grados a la sombra.

El 2016 fue considerado el año más caluroso en el planeta desde que se tienen registros. Este 2017, durante enero, la situación sigue sorprendiendo,  y se está convirtiendo en el mes más caluroso de la historia. Si los termómetros continúan marcando estos números, será un record de altas temperaturas.

Los efectos del calentamiento global ya se están notando de manera concreta y mucho más  desde que esto comenzó en la década de los 50. Las zonas más calientes del planeta Tierra no lo están pasando bien. África, por ejemplo es una de ellas,  tiene registros de 51 grados.

En Chile, la situación también cambió notoriamente, hasta los años 70, las olas de calor, es decir tres días seguidos con más de 33 grados,  se daban dos veces en el verano. Ahora sólo en enero se han registrado dos de estos fenómenos en menos de 20 días.

En la región Metropolitana por ejemplo, de cumplirse el pronóstico, es posible que durante la jornada de hoy  se supere la máxima histórica registrada el 14 de diciembre de 2016 cuando el termómetro marcó 37,3° en Quinta Normal, batiendo el récord del día más caluroso en 100 años

Esta situación también está afectando no sólo a la zona central y nuestra región, sino que también al sur de Chile.

Convivir con el calor es tema por estos días cuando incluso en las noches no se puede dormir.

Las casas concentrar el calor y no siempre las aislaciones que pueden incorporar permiten tener una buena climatización, sobre todo cuando existen los segundos pisos.

Los masivos  usos de aire acondicionado también generan un gran daño por el  sobreconsumo de energía eléctrica. Años anteriores tuvimos además apagones de luz, en fin, son innumerables las consecuencias de las altísimas temperaturas. Para que referirse a los incendios forestales, tema aparte,  y tan grave, incluso peor a lo ya mencionado.

Ya no basta con las mismas recomendaciones de los expertos y de las autoridades para enfrentar este fenómeno que llegó para quedarse, cada vez tendremos  más veranos calurosos. Por eso serán necesarias nuevas políticas de conservación de agua, parques y reforestación, ciclovías, aislamiento y climatización de viviendas, etc.  Sólo así podremos llevar una vida “algo” más normal en los futuros meses de verano.