Elecciones primarias

Es de esperar que hoy todos quienes están habilitados para hacerlo expresen con fuerza y decisión su voluntad por cualquiera de los candidatos de los dos bloques que se presentan.

02 Julio 2017   7   Editorial   Gustavo Alvarado

Hoy se efectuarán elecciones primarias para elegir los abanderados de dos conglomerados políticos que se presentarán a los comicios presidenciales del 19 de noviembre próximo.

Se trata de un mecanismo contemplado en la Constitución Política del Estado que puede ser utilizado por los partidos políticos para la nominación de candidatos a cargos de elección popular, cuyos resultados son vinculantes para las colectividades, esto implica que los nominados pasan a ser directamente candidatos de la elección definitiva.

Estos comicios están normados por la ley 20.640 aprobada en 2012 y otorga a la ciudadanía un mayor rol en la selección de los candidatos que quiere que la represente.

En esta oportunidad participan Avanza Chile, de centroderecha, con los candidatos Sebastián Piñera, Felipe Kast y Manuel José Ossandón; y el Frente Amplio, de izquierda, con Beatriz Sánchez y Alberto Mayol.

No interviene la gobernante Nueva Mayoría al tener dos candidatos que han decidido ir hasta la primera vuelta, como son Carolina Goic y Alejandro Guillier.

En consecuencia, pueden votar los militantes de los partidos incluidos en Avanza Chile, Frente Amplio e independientes no afiliados a ningún partido político. No lo pueden hacer los militantes de los partidos de la Nueva Mayoría.

El proceso se ha dado de forma normal y durante el último mes se ha visto una activa presencia de los diversos candidatos que han tenido la oportunidad de dar a conocer sus propuestas a nivel masivo, contando para ello con numerosos foros, encuentros ciudadanos e incluso una franja gratuita en la televisión abierta.

Es un importante ejercicio democrático y ciudadano en el cual todos estamos llamados a participar. Chile atraviesa por un periodo de duros cuestionamientos y se advierte en el ambiente una cierta crispación política con posiciones ideológicas excluyentes, lejos del ambiente de unidad que es necesario para impulsar el desarrollo de todos los sectores del país.

Sin duda hay legítimas diferencias y proyectos con marcadas contradicciones entre sí. Y es natural que así sea, pero todo debe darse en un ambiente de respeto cívico, pues es sabido que nadie es dueño de la verdad y, tampoco, nadie clava la rueda de la fortuna.

De ahí que la voz de la ciudadanía sea clave para dirimir el tipo de país que quiere y la forma de lograrlo es expresando nuestra voz en las urnas.

En los últimos años la tendencia apunta a una alta abstención, lo que va de la mano con el voto voluntario que se aplica. Es de esperar que hoy todos quienes están habilitados para hacerlo expresen con fuerza y decisión su voluntad por cualquiera de los candidatos de los dos bloques que se presentan. Es importante para la democracia no restarse, sino que participar y hacer oír nuestra voz.