Eliminar insumos con mercurio

La iniciativa de la Municipalidad de Talca es de gran importancia para la salud y el medio ambiente.

26 Agosto 2018   7   Editorial   Gustavo Alvarado

Los consultorios de la Municipalidad de Talca serán pioneros en la aplicación en Chile del proyecto latinoamericano “Salud sin daño” que apunta a que al año 2023 se dejarán de utilizar totalmente insumos que contengan mercurio.
El proceso viene aplicándose desde 2012 disminuyendo paulatinamente este componente en los siete centros de salud familiar, el SAR La Florida y la posta rural Mercedes.
Esta medida está en consonancia con el Convenio de Minamata, sobre mercurio, suscrito en Kumamoto, Japón, el 10 de octubre de 2013 y que acaba de ser aprobado por la Cámara de Diputados.
El mercurio es un elemento químico de preocupación mundial, debido a su capacidad para ser transportado a larga distancia en la atmósfera, su persistencia en el medio ambiente, su propiedad de bioacumulación en los ecosistemas y sus efectos tóxicos en la salud de las personas y el medio ambiente.
Dos son los grupos de personas principalmente afectados: los fetos, ya que la exposición intrauterina a metilmercurio, por consumo materno de pescados o mariscos contaminados puede dañar el cerebro y el sistema nervioso en pleno crecimiento; y las personas expuestas de forma sistemática a niveles elevados de mercurio, como, por ejemplo, mineros artesanales de oro.
Tras la evidencia científica constatada del riesgo por contaminación de mercurio, el Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) alentó a los gobiernos a que trabajaran en reducir las emisiones y liberaciones de mercurio. Al estimarse que las medidas voluntarias que se habían adoptado no eran suficientes, en el año 2009 se acordó elaborar un instrumento jurídicamente vinculante sobre este metal.
Tras prolongadas negociaciones internacionales el 10 de octubre de 2013 noventa y dos países, entre ellos Chile, firmaron en la ciudad de Kumamoto, Japón, el Convenio de Minamata sobre el Mercurio, que debe su nombre a la ciudad japonesa donde, en los años ‘50, las comunidades locales sufrieron los efectos del envenenamiento por el mercurio que contaminaba las aguas residuales industriales.
El Convenio hace un seguimiento al ciclo de vida del mercurio desde su extracción hasta su disposición como residuo para ayudar a los países a la adopción de las mejores prácticas y alternativas más seguras en su manejo.
Sin duda la iniciativa que ha adoptado de manera visionaria la Municipalidad de Talca es de gran importancia para la salud y el medio ambiente, y es de esperar que sea acogida también por muchas otras instituciones.