Empresas del Estado

Urge modernizar el Estado de manera que cumpla su rol de manera adecuada y con visión de futuro, más allá de las contingencias o coyuntura política.

08 Noviembre 2017   7   Editorial   Gustavo Alvarado

Se ha instalado en la actual campaña presidencial la discusión en torno al tamaño del Estado, a sus funciones, índices de gestión y eficiencia. Hay visiones contradictorias que van desde un Estado pequeño, ágil y eficiente hasta uno que nacionalice y expropie las llamadas empresas estratégicas.

También hay una crítica a la sobredotación del aparato público y a la militancia oficialista de gran parte de los empleados fiscales. Los gobiernos entrantes habitualmente despiden a los funcionarios de su antecesor, aun cuando hayan sido seleccionados por la Alta Dirección Pública.

De ahí que urge modernizar el Estado de manera que cumpla su rol de manera adecuada y con visión de futuro, más allá de las contingencias o coyuntura política.

Por ello, resulta de gran interés el proyecto de ley que crea el Servicio de Empresas Públicas (SEP), que apunta a un servicio descentralizado, encargado de velar por una gestión eficiente, eficaz y transparente de las empresas del Estado y aquellas en que este tenga participación mayoritaria a través del Fisco o Corfo.

El SEP estará adscrito al Sistema de Alta Dirección Pública, tendrá un director o directora y un Consejo del Servicio de Empresas Públicas, que a su vez estará conformado por seis integrantes que designará el Presidente o Presidenta de la República a partir de ternas propuestas por el Consejo de Alta Dirección Pública y con ratificación del Senado.

Entre sus funciones destacan la de conocer los planes de desarrollo y negocios elaborados por las empresas, para informar al Ministerio de Hacienda y al respectivo ministerio sectorial para que estos lo aprueben.

Asimismo, deberá establecer normas de carácter general que constituirán estándares en materias de gestión empresarial y de gobierno corporativo, con el objeto de que las empresas orienten su actividad a optimizar su desempeño, maximizar su valor económico y cumplir los fines encomendados.

También, el Consejo deberá controlar y evaluar el cumplimiento, por parte de las empresas, de los estándares y procedimientos fijados por el mismo Consejo.

Adicionalmente, se señala que, para profundizar la profesionalización e idoneidad de los directorios de las empresas, el Consejo solo podrá nombrar, en el caso de las empresas del Estado creadas por ley, o proponer a la junta de accionistas, en el caso de las sociedades del Estado y en las que el Fisco o Corfo tenga participación mayoritaria, como director o directora a personas con título profesional o un grado académico en el área de administración, gestión, finanzas, economía o derecho.

Como se ve, por lo menos en el papel, se trata de un proyecto serio y responsable, que apunta a lograr una mayor eficiencia y transparencia en la gestión, materia que corresponde al alto estándar que se debe exigir a las empresas del Estado.