Encuestas y primer año de gobierno

Más allá, entonces, de los números, tanto el gobierno como la oposición, pero especialmente el engranaje administrativo del Ejecutivo, deben preocuparse de optimizar la gestión

11 Marzo   19   Editorial   Gustavo Alvarado

Las encuestas, se sabe, son interpretables, especialmente cuando quien interpreta pertenece al mundo político, ya sea parlamentario o del gobierno de turno. En ese contexto, muchas veces, el ideario suele hacer subjetivo el comentario.
Pero más allá de esa consideración, las cifras de los estudios que mes a mes realizan diferentes entidades, aportan la siempre valiosa opinión ciudadana. Ahí radica buena parte de su relevancia, en testear lo que la gente piensa sobre distintos temas y situaciones.
Y tratándose de una evaluación al gobierno o, más precisamente, al primer año de un gobierno, las cifras pueden dar luces respecto a lo que las personas, el ciudadano común y corriente, valora del actuar de sus autoridades.
Hoy se cumple un año desde que el Presidente Sebastián Piñera asumió su segundo mandato en La Moneda. Un año de contrastes que las encuestas han intentado cuantificar. Ya a fines del año pasado la encuesta Cadem, en su último análisis del 2018, arrojó un 46% de desaprobación presidencial y un 4,3 como nota promedio para el primer año del gobierno.
Ese mismo estudio estableció que desde marzo a julio del 2018 el gobierno tuvo números de aprobación que superaban el 50%, situación que cambia a partir de agosto con porcentajes cercanos al 40%.
Más recientemente, la encuesta Criteria Research correspondiente a febrero, reveló que la aprobación al mandatario aumentó del 39 al 43%, mientras que su desaprobación descendió 5 puntos respecto a enero. Y en cuanto a la gestión del gobierno, la percepción mejoró de un 35 a un 40% de aprobación.
Criteria Research, además, especifica que el aumento en la aprobación presidencial se relaciona a la mejor percepción sobre el rumbo del país y, también, por la proyección de la economía personal a 12 meses plazo. Así, un 32% consideró que el país avanza, en contraste del 20% que señala que retrocede, mientras que un 43% percibe que su economía personal a 12 meses va a mejorar.
Otra encuesta, esta vez a cargo del Centro de Estudios de Opinión Ciudadana de la Universidad de Talca, preguntó a los talquinos ¿cómo evaluaría usted la actual situación económica a nivel regional? Las respuestas arrojaron que un 44,3% contestó que “ni buena ni mala”. También consultó sobre la calidad de vida actual, con un 50,4% que la considera “buena”. Y un 65,9% estima que, en comparación al gobierno anterior, la situación de la región del Maule está “igual”.
Todas cifras, está dicho, objetivas, pero interpretables. Más allá, entonces, de los números, tanto el gobierno como la oposición, pero especialmente el engranaje administrativo del Ejecutivo, deben preocuparse de optimizar la gestión, tanto desde lo técnico, lo político y lo ético, para que el país avance. No hay mejor estadística que la que provenga de una administración éticamente eficiente.