Envejecer con dignidad

Que esta celebración de “pasar agosto” sea tomada desde la reflexión, no sólo para los “nuevos abuelitos”, sino que también para el Estado, las autoridades locales y comunidad

01 Septiembre 2016   7   Editorial   Gustavo Alvarado

Los abuelos de hoy sin duda no son como los de antes. Es evidente que cada vez el segmento etario se aleja de los tradicionales estereotipos, pues es habitual que muchos sean jefes de hogar y personas activas que aún trabajan.

Es una situación que no sólo se vive en el país, sino que a nivel mundial. En Chile los adultos mayores son un segmento que crece de manera progresiva, lo que hace que adquieran mayor peso en la población.

Incluso, muchas de las políticas públicas deberán proyectarse hacia los beneficios de ese grupo. Existen estimaciones de la Organización Mundial de la Salud que para el año 2050, el 22% de los habitantes del planeta tendrá más de 60 años y más de 400 millones de personas tendrán sobre 80.

En nuestro país, cada año se suman 100.000 adultos mayores. Pero éstos ¿cómo son? Cada vez más distintos a los tradicionales “abuelitos”. Por ello, ahora no es novedad ver como la mayoría de los municipios y organizaciones de adultos mayores realizan fiestas para conmemorar que “pasaron agosto”.

La empresa GFK Adimark realizó el  “Vivir hasta los 100” donde se evidenció  que cada vez están más activos: 3 de cada 10 hogares chilenos son mantenidos por un adulto mayor y en el 42% de ellos, ese adulto mayor está trabajando (lo que equivale a 820.000 personas).

Si bien trabajan, están activos, muchas veces no es por voluntad, sino por necesidad. Al verse desmejoradas sus jubilaciones, no tienen opción de dejar de trabajar, pues siguen manteniendo a sus familias.

Es un tema, que no sólo los ha hecho continuar “activos” en sus labores remuneradas, sino que también están conscientes de sus necesidades y dificultades que enfrentan al ver el costo alto y la dificultad de acceso a la salud.

Los adultos mayores quieren celebrar la primavera, por tanto salen más, no sólo a pasear, sino que también a exigir sus derechos, participando en las marchas organizadas por la ciudadanía para manifestar el sistema de pensiones desmejorado que existe en el país.

En Cauquenes la situación no es distinta, pues a proyecciones hechas por el INE, será una de las ciudades con mayor número de adultos mayores por habitante. Lo cual no sería un problema si la ciudad y provincia se proyectara como un lugar ideal para recibir a los abuelitos mejorando sus calles, sus instalaciones y brindando espacios que permitan el desarrollo social y cultural de este segmento de la población. Incluso, se podría potenciar un hospital especializado en ellos, lo cual generaría un polo de desarrollo importante para la provincia.

Que esta celebración de “pasar agosto” sea tomada desde la reflexión, no sólo para los “nuevos abuelitos”, sino que también para el Estado, las autoridades locales y comunidad, para buscar las instancias y herramientas necesarias para que se envejezca con dignidad en esta localidad.