Ex Club de La Unión

La propia burocracia que va de la mano a las facultades conferidas al CMN, es también un factor que a la larga juega en contra, esto incluso a pesar del interés que exista, por parte de los propietarios de un inmueble, para sacar adelante alguna propuesta previamente planteada

30 Agosto 2016   8   Editorial   Gustavo Alvarado

En fallo dividido, la tercera sala de la Corte de Apelaciones de Talca validó el decreto emitido desde la municipalidad de Curicó, el cual ordena la demolición del ex Club de La Unión, edificio ubicado frente a la Plaza de Armas.

Cabe recordar que se trata de uno de los inmuebles más antiguos que permaneció en pie tras el terremoto acaecido a fines de febrero de 2010, aunque no sin importantes daños en su estructura. Si no bastara aquello, en junio de 2015 un incendio, cuyo origen todavía continúa siendo un misterio, destruyó gran parte de lo que aún quedaba del edificio que por décadas acogió al citado club, ubicado en calle Merced, entre Yungay y Carmen.

Antes de aquel escenario, junto a otros casos como la Iglesia San Francisco, la escuela José Manuel Balmaceda o el Teatro Victoria, aún existía la esperanza de que aquel inmueble pudiese ser recuperado. 

El mencionado tribunal de alzada rechazó así un recurso de protección entablado por la sociedad comercial que es dueña de la propiedad del vetusto recinto, a cargo del empresario Camilo Frías. La opinión que prevaleció fue que la ley general de urbanismo y el peligro de derrumbe de la fachada, predominan por sobre la protección que otorga la denominada “Zona Típica” en la que se encuentra emplazado el edificio. El fallo añade que si bien existen informes que acreditan su reconstrucción, el dueño no habría enseñado un plan de obras, lo cual es negado por quienes representan al propietario.

Si bien existía la posibilidad de que la parte recurrente trasladara la discusión hasta la Corte Suprema, la mencionada sociedad propietaria del inmueble determinó no presentar un recurso de apelación, conformándose así con lo resuelto por la citada corte enclavada en la capital de la región del Maule.

Si bien en este caso, el daño al patrimonio arquitectónico fue generado por un terremoto y por el avance del fuego vinculado a un incendio, no es menos cierto que la dilación en el desarrollo de proyectos de dicha naturaleza, por ejemplo, por la propia burocracia que va de la mano a las facultades conferidas al Consejo de Monumentos Nacionales, CMN, es también un factor que a la larga juega en contra, esto incluso a pesar del interés que exista, por parte de los propietarios de un inmueble en dicha condición, para sacar adelante alguna propuesta previamente planteada.

En tal contexto, solo es cuestión de tiempo para que la ciudad de Curicó pierda uno de los pocos recintos históricos, con o sin protección del CMN, que aun iban quedando en pie.