¿Fin a la maraña de cables?

(…) si la empresa concesionaria no procede dentro del plazo, los municipios podrán retirar estos elementos a costa de aquellas.

03 Abril   51   Editorial   Gustavo Alvarado

Un elemento poco atractivo visualmente en el paisaje urbano lo constituyen aquellos frondosos nudos de cables, muchos de ellos en desuso, que cuelgan entre los postes del alumbrado público, los que, sin duda, son elementos negativos y solo contaminan en el orden de las ciudades.
Es probable que esto comience a quedar en el pasado, luego que quedara en condiciones de ser analizado por la Sala del Senado un proyecto que modifica la actual Ley General de Telecomunicaciones para regular el tendido de cables aéreos. Esto, luego de que la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones emitiera un segundo informe. Revise la aprobación en general de la moción.
El texto legal propone que las concesionarias y permisionarias que, conforme a esta ley, cuenten con líneas aéreas o subterráneas de servicios de telecomunicaciones (…) “serán responsables de su adecuada instalación, identificación, modificación, mantención, ordenación, traslado y retiro (…)”.
De esta manera, en caso de que hayan dejado de ser utilizados para los fines del o los servicios autorizados, “serán calificados como desechos y deberán ser retirados por la respectiva concesionaria o permisionaria a su costa”, donde el plazo para proceder a su ordenación o retiro no podrá superar los 5 meses desde la calificación de desecho, salvo en aquellos casos justificados que se señalen en la citada normativa.
Ahora bien, el incumplimiento de esta obligación será sancionado de conformidad a las disposiciones de la ley, que establece procedimiento ante los Juzgados de Policía Local, con una multa a beneficio municipal de 100 a 1.000 unidades tributarias mensuales, es decir de 4 millones 835 mil 300 pesos a 48 millones 353 mil pesos.
Pero el tema del retiro de los cables deberá realizarse sí o sí, ya que, si la empresa concesionaria no procede dentro del plazo, los municipios podrán retirar estos elementos a costa de aquellas.
Ahora resta esperar que la normativa salga pronto en condiciones de ser aplicada, para que se limpie la contaminación visual que suponen los cables en desuso que, que no hacen más que impedir una observación más nítida del paisaje urbano, pero también se convierten en riesgo cuando muchos de ellos cuelgan o son pasados a llevar por vehículos de mayor altura. Las zonas céntricas de nuestras principales ciudades serán las más beneficiadas con esta ley que permitirá limpiar nuestro tendido eléctrico.