Folclor no solo para el “18”

La fiesta de Rincón de Mellado tuvo su nacimiento en el campo, a “todo potrero”, y ha permanecido así.

17 Abril 2018   9   Editorial   Gustavo Alvarado

Más de 90 mil personas acudieron hasta la localidad de Rincón de Mellado, en la comuna de Sagrada Familia, para disfrutar de la décima tercera versión de la Fiesta de la Chicha, cantidad de asistentes que la hace una de las festividades de su tipo más visitada del país, considerando que practicamente no ofrece shows ni “ganchos” internacionales sobre el escenario.
A diferencia de otras festividades que se denominan como folclóricas, la fiesta de Rincón de Mellado tuvo su nacimiento en el campo, a “todo potrero”, y ha permanecido así aprovechando una explanada que se ubica entre cerros y viñedos, lo que le da su característica netamente campestre que otras no poseen. A ello se agrega que la autoridad de turno, desde hace 6 años, se ha concentrado a priorizar folclor, casi solo folclor, por sobre otros estilos.
La fórmula insospechadamente ha dado buen resultado, y es que durante las tres jornadas de fiesta sobre el escenario, en un 99 por ciento prima la música chilena, que permite que cerca de una treintena de folcloristas de la región y otros del medio nacional puedan mostrar su arte, a veces postergado, y solo activo para fiestas patrias. Es esa una de las gracias que posee el evento, en que por ejemplo la cueca literalmente se toma la festividad.
Algunos podrán discutir que la Fiesta de la Vendimia de Chile, en Curicó, reúne más gente, cerca de 200 mil personas en 4 días, pero lo hace en torno a una plaza; o el festival del Huaso de Olmué, en que la presencia de artistas denominados como internacionales ha tendido a dejar en el olvido el sello folclórico del evento. Quizás en el norte se den actividades así de masivas, pero no centradas en el rescate de nuestras raíces de campo.
Es el mérito de la Fiesta de la Chicha, y por ello es que desde un par de años ha comenzado a adueñarse del calificativo “como la fiesta campestre más grande de Chile”, y es que sus organizadores han buscado eso, y lo han logrado: traer de vuelta los festejos propios de la vendimia, recordar las “chinganas” con chicha y cueca, y en suma traer de vuelta algunas tradiciones que solo solemos recordar para el “18”.
De hecho ya un parlamentario se atrevió a calificarla como un patrimonio vivo de nuestro país, lo que no es menor desde el punto de vista cultural, más aun que hasta el momento se efectúa entre vecinos y el municipio, tal como en sus inicios en que tras una vendimia, un grupo de amigos decidió celebrar, entre cajones y sacos, lo que se ha transformado en la fiesta llena de folclor, a pleno campo y sin productos foráneos, más importante del país. Así a lo menos lo ratifican las más de 90 mil personas que en este fin de semana disfrutaron de ella.