Fraude con tarjetas bancarias

Hay una responsabilidad de los bancos e instituciones financieras emisoras de tarjetas de crédito o débito frente a hurtos, robo o clonaciones que puedan sufrir los usuarios.

09 Enero 2017   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Ya están en pleno desarrollo las vacaciones de verano y miles de familias se aprestan a emprender viaje a distintas localidades con el propósito de tomar un  merecido descanso y prepararse para un nuevo año laboral y estudiantil.

Sin embargo, es también el momento que aprovechan los delincuentes para atacar. Es por ello, que aparte de dejar las casas aseguradas y, en lo posible, encargadas a alguien, también hay que preocuparse de los posibles fraudes con tarjetas de crédito y débito.

 Ya el año pasado en nuestra región tuvimos varios casos de masivas estafas con la clonación de plásticos que afectaron a más de dos centenares de personas que vieron cómo su dinero desaparecía de sus cuentas bancarias.

Las recomendaciones  apuntan básicamente a actuar con cautela a la hora de ir a un cajero automático y evitar que en el entorno haya gente desconocida. Asimismo, tapar la clave, retirar el dinero sin ostentación y abandonar el lugar tomando los resguardos necesarios. También hay que revisar la cuenta corriente o Rut de forma constante y dar aviso si es que hay alguna anomalía, tanto al banco como a la policía.

Pero, más allá de eso hay una responsabilidad de los bancos e instituciones financieras emisoras de tarjetas de crédito o débito frente a hurtos, robo o clonaciones que puedan sufrir los usuarios.

En este sentido, un grupo de parlamentarios presentó un proyecto de ley puesto que “quienes prestan servicios financieros son responsables de la seguridad de los productos que ofrecen a los usuarios. Es inaceptable que los bancos y emisores transfieran la responsabilidad a sus clientes instándolos a tomar seguros adicionales”.

Con el proyecto se delimita la responsabilidad si los usuarios son víctimas de un fraude y se usan sus tarjetas sin su conocimiento y efectúan la denuncia a tiempo, por lo tanto es obligación de los entes emisores responder frente a estos ilícitos, porque lo que se ha vulnerado es la seguridad de operación del servicio por el cual los clientes pagan.

La iniciativa estipula que el emisor deberá proveer al consumidor servicios de comunicación, gratuito y permanente, que permitan recibir y registrar los referidos avisos de emergencia.

 “Por el mismo medio de comunicación, el banco o institución financiera deberá entregar al cliente un código de recepción, fecha y hora del aviso del siniestro. Adicionalmente, los medios de pago por los que el usuario dio aviso de extravío, hurto o robo, serán bloqueados de inmediato por parte del emisor”, explicaron.

 “De esta forma, la sustracción de los datos de una tarjeta de crédito; la clonación de una tarjeta de débito o la obtención por medios fraudulentos de las credenciales necesarias para operar un pago, no podrán ser imputables al usuario cuando éste no estuviese en conocimiento de la operación”, especificaron.

Una iniciativa oportuna dado el crecimiento de este tipo de delitos y el avance en las tácnicas que se usan para defraudar a los usuarios.