Fraudes telefónicos

No se debe responder preguntas que soliciten información sensible

08 Enero 2018   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Este medio, publicó ayer una estremecedora entrevista a una víctima de un fraude o estafa telefónica, donde delincuentes la hicieron creer a ella y a su hija menor de edad que estaban secuestradas, y que debían depositar dinero en una cuenta vista, vendiendo incluso joyas en el comercio de esta ciudad.
Fueron ocho horas de angustia e incertidumbre, donde ambas fueron engañadas por hábiles antisociales que las mantuvieron, prácticamente, incomunicadas entre sí. Sin embargo, la mujer llamó de inmediato a funcionarios de la PDI, quienes tomaron el caso en sus manos.
La mujer dio una entrevista para relatar la pesadilla que vivió, pero exigió la reserva total de su identidad dado que los mismos sujetos la amenazaron días después.
En sus declaraciones, explica que piensa que probablemente operan desde la cárcel, pero apuntó que “tienen gente que está cooperando desde afuera. A mí hija la siguieron desde que salió de la casa, porque si ella iba a cruzar la calle, le decían que lo hiciera mitad de cuadra o que fuera en otra dirección, que siguiera a una mujer que tenía un sombrero de determinada manera”.
Agregó que todo “era muy convincente, tanto que mi hija ahora está con un trauma terrible, no quiere salir ni al antejardín de la casa. Fue algo tan bien creado, porque en realidad mi hija ni yo nunca estuvimos secuestradas. Hasta la PDI me decía que esto no era un secuestro, pero tampoco lo descartaban en su totalidad. Lo importante, es que al final todo era mentira y nos pudimos reunir como familia”.
Tras este traumático caso, hay que tener presente que estas estafas consisten en llamadas con el propósito de engañar a la víctima para robarle dinero, bienes u obtener información personal importante.
En este sentido, no se debe responder preguntas que soliciten información sensible, como números de tarjetas bancarias, nombres de sus familiares, teléfonos o direcciones.
Nunca acepte entregar bienes o dinero, ni llevarlos a algún lugar que le solicite un desconocido. Tampoco entregue detalles sobre su casa, ni los objetos que hay en ella.
En caso de ser alertado por teléfono sobre un accidente de un familiar o secuestro, siempre confirme el hecho con la supuesta víctima, un tercero o con Carabineros. Un policía jamás le va a pedir dinero por su servicio ni para evitar problemas judiciales.
En caso de detectar un estafador, nunca se reúna con ellos para enfrentarlos personalmente. Denúncielo, en primer lugar, a las policías.
Finalmente, converse este tema con el entorno familiar, para tener claridad sobre la forma de reaccionar ante estos casos.