Fuego y patrimonio

Las diligencias realizadas por la PDI derivaron en la detención de una persona, quien era “el único que se encontraba al interior” de la escuela Balmaceda minutos antes de que comenzara el incendio.

10 Enero 2017   4   Editorial   Gustavo Alvarado

El sábado recién pasado, voluntarios de todas las compañías de Bomberos de Curicó debieron concurrir a las “abandonadas” dependencias de la antigua escuela Presidente José Manuel Balmaceda ante el llamado que daba cuenta de un incendio en dicho lugar. Cabe recordar que el recinto, ubicado en pleno “casco histórico” de Curicó, fue declarado Monumento Histórico Nacional el 24 de mayo de 2004, siendo uno de los pocos de su tipo a nivel regional en detentar una calidad de Patrimonio Nacional de la Educación.

Debido a los daños que sufrió tras el terremoto de 2010, los alumnos que integraban dicho establecimiento fueron trasladados a las salas ubicadas a un costado del gimnasio del estadio La Granja, lugar donde la escuela continúa funcionando hasta hoy.

Si bien existe un proyecto que apunta a la refacción del recinto, su condición de Monumento Histórico precisamente ha dilatado aquel plan.

La emergencia fue declarada pasado el mediodía, justo cuando en esa zona de la ciudad por lo general se presenta una gran afluencia de personas. Por algunos minutos, una extensa columna de humo, visible de diversos puntos de la urbe, dio cuenta respecto a lo estaba sucediendo. El combate de las llamas no estuvo exento de complicaciones, más aun cuando el sector siniestrado, es decir, el ala poniente del establecimiento, colinda al Terminal de Buses de Curicó, justo en una zona donde se encuentran varios locales comerciales.  Aquello llevó a que tales locatarios, por precaución, retiraran sus artículos y enseres, hacia la losa del rodoviario.

Si bien el origen del fuego se trata de un hecho “en plena investigación”, según el informe preliminar realizado por personal del Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) de Talca, se logró detectar la presencia de “varios focos” de inicio, factor que da a entender algún grado de “intencionalidad”.

Si bien en definitiva, las llamas se acotaron a un sector con una construcción de una data más nueva que el denominado frontis, es difícil no recordar lo que ocurrió en el ahora desaparecido edificio que por décadas albergó al Club de la Unión. También sin que fuera utilizado tras el terremoto del 2010, existen grabaciones que muestran el ingreso de una persona al recinto instantes previos a que fuera declarada la emergencia.

A diferencia de aquella oportunidad, esta vez las diligencias realizadas por la PDI derivaron en la detención de una persona, quien era “el único que se encontraba al interior” de la escuela Balmaceda minutos antes de que comenzara el incendio.

Se trata de una sujeto en situación de calle quien, tras ser formalizado, permanece cumpliendo la medida cautelar de prisión preventiva en la cárcel de Curicó. De confirmarse la mencionada  figura, se estaría ante un hecho de extremada gravedad, que da cuenta del mínimo respeto que existe en general en nuestro país al patrimonio que aún sigue en pie.