Gastos navideños

Lo que constituye un buen propósito podría convertirse en una pesadilla en virtud de gastar más de lo que se tiene y, peor aún, endeudarse a un alto costo

16 Diciembre 2016   19   Editorial   Gustavo Alvarado

Por estos días la mayoría de las familias está en plenos preparativos para celebrar la fiestas de fin de año, es decir, Navidad y Año Nuevo. Sin duda, todos queremos entregar a nuestros familiares y amigos una muestra de nuestro afecto en la forma de un regalo.

Sin embargo, lo que constituye un buen propósito podría convertirse en una pesadilla en virtud de gastar más de lo que se tiene y, peor aún, endeudarse a un alto costo, lo que condiciona la economía familiar por un número indeterminado de meses.

Por ello, lo recomendable es regalar objetos que estén dentro de nuestras posibilidades enfatizando en que lo importante es celebrar en familia y destacar los valores y costumbres de estas fechas tan significativas.

Por ello, el Sernac  realizó recientemente un estudio que  incluyó a 28 entidades financieras, una cooperativa de ahorro y crédito, retail financiero y sociedades de apoyo al giro bancario, que otorgan tarjetas de crédito a personas naturales.

El resultado es decidor: el Costo Total del Crédito para un avance en efectivo por un monto de $200.000 a pagar en 12 cuotas va desde los $213.456  hasta los $440.373. Esto es, una diferencia de $226.917 o un 106% entre el monto mínimo y el máximo.

El Director Regional del Sernac, Esteban Pérez, explicó que el uso de la tarjeta de crédito siempre implica un costo para el consumidor. “Puede ser el interés asociado al crédito, las comisiones cobradas por mantención o por cada operación realizada. Por ello, los consumidores deben considerar estos factores en el costo total del crédito”, puntualizó.

Además de las comisiones específicas de la operación por avance en efectivo o compras en cuotas, existen otros gastos asociados a las tarjetas de crédito, los que son denominados por las entidades financieras como gastos de mantención y/o administración.

De todas formas, es más económico realizar una compra con tarjeta que efectuar un avance en efectivo. Considerando los costos mínimos, ello es así en el 82,5% de los casos (33 de 40), y en el 88,1% (37 de 42) de los casos, si se considera los costos máximos.

Cabe hacer notar que, de existir promociones de compras en cuotas sin cobro de intereses, el crédito se podría transformar en un producto atractivo como fuente de financiamiento, siempre que el consumidor pague dentro del plazo de vencimiento de su facturación mensual y por el monto total facturado que corresponda.

Es importante que los consumidores sepan que las entidades financieras deben informarle oportunamente de las comisiones o cargos y tasas asociados a la operación de crédito que resultaren procedentes. En este sentido resulta conveniente fijarse en el Costo Total del Crédito y elegir el más bajo, pues éste le informará de manera agregada y resumida cuánto finalmente terminará pagando el consumidor por cada operación considerando todos los cargos aplicados.

 

Con esta información, el usuario debe evaluar la operación crediticia, considerando su capacidad de pago, evitando el sobreendeudamiento, a través de un uso responsable del producto.

Esa parece ser la clave de este tema: evitar tentaciones de dinero fácil de cobrar y difícil de pagar.