Geriatras en hospitales

El país sigue falto de profesionales dedicados a la tercera edad, tanto en hospitales públicos, como en regiones

21 Diciembre 2016   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Uno de los temas de futuro que debe enfrentar necesariamente nuestro país en los próximos años tiene que ver con el envejecimiento de la población, proceso que en Chile va más rápido que en otros lugares, pues entre 1999 y 2041 se triplicará la población de adultos mayores.

Entre las causas de este fenómeno está el aumento de la esperanza de vida que pasó de los 26 años en 1910 a 85,6 años en la actualidad. A ello se suma la Tasa Global de Fecundidad que de 5,4 hijos que tenía una mujer en edad fértil en 1960 se pasó a 1,8 en 2013.

El envejecimiento de la población es un indicador positivo de los logros alcanzados por los avances tecnológicos y médicos, la cobertura de la salud y el desarrollo económico de los países. No obstante, este aumento de la esperanza de vida no implica, necesariamente, mejoras sustanciales en la calidad de la existencia de esas personas. Es así como se pueden constatar falencias en materias de salud, vivienda, protección, transporte e institucionalidad.

Por ello, un grupo de parlamentarios  pidió al Gobierno implementar al menos una Unidad Geriátrica por región en los hospitales públicos del país, de manera de contar con especialistas dedicados al estudio de la prevención, diagnóstico, tratamiento y la rehabilitación de las diferentes enfermedades que afectan a los adultos mayores.

Los legisladores expresaron que, en virtud del envejecimiento de nuestra población, se deben considerar una serie de cambios en la atención de salud pública respecto de los adultos mayores, más aun teniendo presente que existen algunos problemas que en una atención médica habitual no pueden ser detectados.

Indicaron que, a pesar de tener claridad en el diagnóstico y las falencias de nuestro sistema de salud, el país sigue falto de profesionales dedicados a la tercera edad, tanto en hospitales públicos, como en regiones, donde escasean especialistas dedicados al estudio de la prevención, diagnóstico, tratamiento y la rehabilitación de las diferentes enfermedades que afectan a nuestros adultos mayores, y los escasos profesionales que existen no tienen donde ejercer.

Manifestaron que, actualmente, existen alrededor de 80 médicos geriatras acreditados pero se necesitan aproximadamente 500 profesionales y, además, del total de geriatras que existen en el país sobre el 90% de ellos están concentrados en Santiago y trabajan en recintos privados. “Esto se debe a que prácticamente no existen unidades geriátricas en hospitales públicos a lo largo del país”, declararon.

Es un tema que debe ser abordado con la mayor seriedad y prontitud, pues de lo contrario nuestro país y su población mayor se verán enfrentados a agudos problemas de salud.