¡Hasta cuándo!

La repitencia de casos demuestra que se necesita más que buenas intenciones.

17 Marzo 2017   20   Editorial   Gustavo Alvarado

Una vez más nuestra región lamenta la muerte de una mujer a manos de una ex pareja. La víctima teóricamente estaba protegida por una prohibición de acercamiento, la que fue vulnerada. Peor aún, el autor confeso de este femicidio ingresó durante la noche a la vivienda de la mujer y procedió a darle muerte en su propia cama.

El caso ha despertado una natural indignación, ya que queda un pequeño de 4 años sin su madre, pero también por las circunstancias de este hecho en que se ratifica que las medidas de protección que dicta la justicia hacia la mujer agredida son del todo insuficientes.

Es el segundo caso este año en la región, pero quisiéramos que no se repitiera nunca más. Por ello, se requiere con urgencia una acción decidida de la sociedad toda para brindar los necesarios resguardos a quienes son objeto de violencia intrafamiliar.

Este es un mal sobre el cual existe consenso respecto de la necesidad de erradicarlo de nuestra sociedad. Pero, la repitencia de casos demuestra que se necesita más que buenas intenciones. Es tarea de todos estar atentos a posibles casos de maltratadores y efectuar las denuncias pertinentes. Guardar silencio nos convierte en cómplices de este crimen.

No será tarea fácil, pero hay que comenzar con los más pequeños y pequeñas, inculcando  el respeto hacia la mujer.

Justamente esta semana, se aprobó en el Senado la ley que sanciona el maltrato contra  niñas, niños, adultos mayores y familiares en situación de discapacidad y también en contexto de parejas. Esta aprobación, además, mejora el acceso a la justicia para personas de la Ley 20.066, de Violencia Intrafamiliar, al permitirle a las víctimas de maltrato habitual acceder de inmediato a sede penal y evitando la precalificación del tribunal de familia.

La Ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Claudia Pascual Grau, afirmó que “destacamos y valoramos la modificación que permitirá a las mujeres que viven maltrato solicitar directamente la intervención de la justicia penal, sin tener que calificar la habitualidad del maltrato, esto es un avance significativo en la búsqueda de protección de las mujeres”

“En la actualidad las mujeres que vivían violencia tenían que demostrar maltrato habitual y con el nuevo delito de maltrato corporal único se permite una sanción penal frente al primer hecho de violencia relevante, sin que sea necesaria que esta exista en más de una ocasión para sancionar al agresor”, explicó la Ministra.

Sin embargo, esta legislación debe ser aplicada con rigor para evitar que se convierta en letra muerta y veamos nuevos casos como los de Nabila Riffo en Coyhaique o el que ocurrió anteayer en Molina.

Hasta cuándo deberemos seguir viendo titulares que hablen de mujeres maltratadas o que pierden la vida a manos de sus parejas o ex parejas.