Hechos delictivos

Sería simplista decir que las policías no dan abasto o que la gestión policial es ineficiente, pero hay que tener cuidado y analizar bien las distintas aristas antes de hacer dichas afirmaciones.

21 Agosto   130   Editorial   Gustavo Alvarado

Lamentablemente, se está haciendo costumbre la ocurrencia de hechos delictivos en la ciudad de Talca. Solo por mencionar algunos de los últimos días, tenemos el asalto a una joyería en pleno centro de la ciudad y en horario de funcionamiento, causando temor tanto al interior como exterior del local comercial. A eso, se suma el violento atraco a un almacenero en el sector surponiente de la zona urbana que resultó con heridas de mediana consideración. Hace un par de días, el dueño de un minimarket fue asaltado luego de cerrar su local para dirigirse a su casa, perdiendo una suma importante de dinero. No podemos olvidar los hechos ocurridos en las cercanías del parque Estero Piduco, donde los vecinos han hecho pública su queja por los problemas de seguridad en el sector, el que cuenta con casi la mitad de las luminarias funcionando pese a que lleva poco tiempo abierto a la comunidad y que en sus inmediaciones la semana pasada fue denunciada una violenta agresión a un joven, quien recibió un golpe en la cabeza con un bate. Así podrían seguir enumerándose hechos que a diario ocurren en distintos puntos de la comuna.
La sensación de la comunidad es que la delincuencia está sobrepasando los esfuerzos policiales. Pero, como se dice en el fútbol, “hay que poner la pelota al piso”, es decir, aterrizar la situación y hacer un análisis más profundo respecto a las condiciones como ciudad que pudiesen estar favoreciendo la ocurrencia de hechos delictivos. Sería simplista decir que las policías no dan abasto o que la gestión policial es ineficiente, pero hay que tener cuidado y analizar bien las distintas aristas antes de hacer dichas afirmaciones. También, es fácil caer en la tentación de pedir que salgan más carabineros a la calle como la principal solución. Pero, por sí solo, aquello no es suficiente.
Veamos entonces qué tipo de acciones están implementando otras instituciones que pudieran colaborar en el control o prevención de hechos delictivos. A nivel municipal, también es válido preguntarse cómo está trabajando en conjunto con las policías, si se cumplen o no las recomendaciones que las mismas policías hacen para evitar la ocurrencia de delitos. En síntesis, el problema es más de fondo e involucra a muchos más actores que, hoy en día, están pasando colados.