Inclusión de personas con discapacidad

Chile se ha vuelto un país cada vez más sensible con el tema de la discapacidad.

26 Noviembre 2017   7   Editorial   Gustavo Alvarado

Una preocupante denuncia de discriminación que afectó a una persona con discapacidad quedó al descubierto esta semana en Talca, luego que se realizara una audiencia de comparendo judicial entre la familia del demandante y los representantes de un supermercado mayorista. El requerimiento se presentó a favor de un joven que presenta un 80% de discapacidad por autismo.
Más allá de quien tiene o no la razón y cual es la competencia judicial adecuada para un caso de esta naturaleza, lo importante es destacar que existe una ley especializada justamente en prevenir que ocurran estos casos y en fomentar la inclusión de las pesonas con discapacidad. Se trata de la ley 20.422 publicada recientemente por el Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional.
¿Y qué estipula esta norma? En su artículo número uno señala expresamente: “El objeto de esta ley es asegurar el derecho a la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad, con el fin de obtener su plena inclusión social, asegurando el disfrute de sus derechos y eliminando cualquier forma de discriminación fundada en la discapacidad”.
La inclusión de personas con discapacidad es un tema relevante para la sociedad chilena, más aún, cuando estamos apenas a una semana de llevar a cabo una nueva Teletón, esto es, cuando por 27 horas todos los medios de comunicación se concentran en difundir el mensaje de aportar económicamente para sacar adelante los centros que la Fundación Teletón tiene distribuidos en el país, donde se atiende de manera multidisciplinaria a niños y jóvenes que luchan por recuperar su movilidad.
En ese contexto, Chile se ha vuelto un país cada vez más sensible con el tema de la discapacidad, promoviendo leyes que buscan estrechar las brechas sociales que separan a estas pesonas del goce de derechos que son casi normales para los ciudadanos. En esta materia, el Parlamento ha dado muestras claras apoyando estas normativas, y el Poder Ejecutivo no ha cejado en impulsar su puesta en marcha.
De nada sirve que tengamos leyes si no existe una cultura en nuestra sociedad donde se busque proteger y acoger a las personas con discapacidad. Para ello, a veces sólo se necesita detenerse un minuto en la velocidad del día a día para observar el entorno y descubrir que siempre alguien necesitará de nuestra ayuda, ya sea para subir una vereda, cruzar una calle o contar con la orientación necesaria. En esta labor, la opinión pública no pude estar menos que atenta y vigilante, impulsando acciones en favor de una sana convivencia social.