Informar en la emergencia

Junto con advertir de la peligrosidad de creer todo lo que se dice en las redes sociales, en un juego perverso que puede confundir a la opinión pública , es importante –en este contexto de emergencia- revalidar el compromiso de un periodismo responsable y ético que informe verazmente a la ciudadanía.

30 Enero 2017   8   Editorial   Gustavo Alvarado

La responsabilidad es parte esencial del ejercicio periodístico. También la ética, por supuesto. Porque en un mundo tan globalizado, digitalizado y con océanos casi infinitos de información, no cabe otra forma de actuar que siendo responsable, amparados por una sólida formación ética.

Responsables para enfrentar la validez de lo que se informa. Responsables ante la opinión pública, ante el ciudadano que no solo lee, sino que exige y pide cuentas. Responsables para buscar los diferentes puntos de vista en torno a un hecho noticioso, y así exponerlo –con sus pros y contras- ante la sociedad.

Responsables para pedir explicaciones a las autoridades políticas, de gobierno, parlamentarios, empresarios y, por qué no, a los propios ciudadanos. Ostentar el poder tiene sus riesgos. El poderoso puede, sino no tiene valores sólidos ni es fiscalizado de manera eficiente, caer en tentaciones ilícitas.

Hay mal periodismo, sin duda. Pero para eso está, por ejemplo, el Consejo de Ética de los Medios de Comunicación, definido como un “órgano de autorregulación en materia de ética informativa”. O el Tribunal de Ética del Colegio de Periodistas.

O, fuera del ámbito de la autorregulación, quien se sienta perjudicado por la publicación de una noticia o se considere afectado por el tratamiento noticioso de un hecho determinado, puede recurrir a los tribunales de justicia.

No hay que olvidar que la propia presidenta Michelle Bachelet recurrió a los tribunales al sentirse perjudicada por la publicación de un reportaje. No obstante, fue la resolución del Consejo de Medios de Comunicación –que sancionó al medio por “falta a la ética”- la que llevó a la Presidenta a desistirse de la querella en los tribunales.

Al respecto, el Colegio de Periodistas sostuvo que esta situación demostró que las “disquisiciones éticas en el ejercicio del periodismo, como falta de rigurosidad o ausencia de contraste de fuentes, requieren de exámenes de carácter ético, con sanciones éticas y no corporales”.

Esta visión adquiere sentido tras la tragedia generada por los incendios forestales en distintas regiones del país, con informaciones falsas circulando profusamente en las redes sociales. Situación que obligó incluso al Gobierno a desmentir rumores infundados.

Junto con advertir de la peligrosidad de creer todo lo que se dice en las redes sociales, en un juego perverso que puede confundir a la opinión pública , es importante –en este contexto de emergencia- revalidar el compromiso  de un periodismo responsable y ético que informe verazmente a la ciudadanía.