Intendente y el fútbol en el horizonte

El otrora dirigente del fútbol curicano deja abierta la posibilidad condicionando a ir en lista única.

26 Septiembre 2018   5   Editorial   Gustavo Alvarado

La información que relaciona a Pablo Milad con la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) no solo debe ser vista desde el punto de vista de lo exclusivamente deportivo. El que una figura que ostenta un cargo político, lleva la dimensión del análisis, inevitablemente, a ese plano.
No es novedad que Milad “suene” para la ANFP. Ya lo hizo en la elección pasada cuando estaba al mando de Curicó Unido, a inicios del 2016. Ahora, para los comicios de noviembre del ente rector del fútbol chileno, el nombre del actual intendente de la Región del Maule vuelve a ser puesto sobre la mesa. Y es aquí donde hay un cariz especial: Milad es la máxima autoridad del Ejecutivo en la región, ostenta un cargo de confianza política, depende directamente del Presidente de la República y del Ministerio del Interior. Es decir, su posible postulación a dirigir a la ANFP no es solo un dato más de alguien que aspira a ganar una elección, sino que es, por más que no quieran asumirlo así, una autoridad política buscando dirigir la actividad deportiva más lucrativa, de mayor seguimiento e interés de la población y, también hay que recordarlo, con acciones reñidas con la ética dirigencial.
Milad señala que está comprometido con su cargo de intendente, pero el hecho que haya una cantidad de clubes apoyándolo que equilibra la balanza frente al actual presidente Arturo Salah, habla que no se trataría de una opción dejada al azar y al libre albedrío de las instituciones futbolísticas que hoy lo respaldan. Más aún cuesta pensarlo si es que clubes como Universidad de Chile, Colo-Colo o la Universidad Católica están alineados con su candidatura. Esto, sin duda, se presta para especular que detrás hay una decisión pensada de Milad de ir tras la presidencia del fútbol chileno y apartarse de las labores políticas. Es más, el otrora dirigente del fútbol curicano deja abierta la posibilidad condicionando a ir en lista única. Respuesta “políticamente incorrecta” en un cargo donde las declaraciones públicas suelen ser trabajadas como si se tratara de una “mano de póker”.
La duda que queda es cómo es vista esta situación desde La Moneda. Si ya en épocas pasadas se vinculó al gobierno de Piñera con la ANFP de forma negativa, recordando que muchos los culpan de la salida de Harold Mayne Nicholls -y tras de sí, de Marcelo Bielsa-, ahora la sensación podría ser la misma. En el ambiente quedará que el gobierno vuelve a querer intervenir en el fútbol chileno.