Inversión en proyectos hídricos

El Maule es una región cuya economía se sustenta en el desarrollo de la agricultura y la industria forestal, por lo cual, estas inversiones en fomento del riego tendrán un impacto positivo.

17 Julio 2017   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Importantes novedades dejó la visita que por dos días realizó al Maule el ministro de Agricultura, Carlos Furche, quien recorrió las provincias de Curicó y Cauquenes para entregar una millonaria inversión pública que busca financiar proyectos para captar, acumular y luego distribuir aguas lluvias durante el invierno.

El Secretario de Estado sostuvo que en el Gobierno de la Presidenta, Michelle Bachelet, los recursos han estado focalizados en aquellos que tienen menos oportunidades. "Queremos generar la oportunidad de abrirles un espacio de igualdad para surgir", enfatizó la autoridad, en compañía del Intendente del Maule, Pablo Meza.

En definitiva, se trata de recursos que corresponde al programa de pequeña agricultura a través de la ley de riego. Así  en visita a ambas provincias, el ministro entregó fondos que ascienden a mil millones de pesos, todo ello en el contexto de un convenio de inversión entre la Comisión Nacional de Riego (CNR) y el gobierno regional.

A ello se suma que, en una reciente visita inspectiva, las autoridades de gobierno y del agro constataron que el proyecto del nuevo embalse de Empedrado presenta un avance del 65% de avance. Se trata de una obra de gran envergadura que permitirá dar seguridad de riego a una de las zonas más afectadas por las sequías.

Y finalmente a todo esto se suma el aporte natural que significan las recientes lluvias que se han registrado en la región, especialmente, en los sectores que se vieron afectados por los incendios forestales del verano pasado. Las precipitaciones serán claves para reponer el suelo y volver a levantar los bosques y plantaciones.

Pero más allá de fenómenos climáticos, lo más relevante es que la inversión pública se oriente justamente a fomentar proyectos que permitan acumular el agua de lluvia, para su posterior distribución justamente en tiempos de escasez de agua. Ello permite dar alternativas a los agricultores y potenciar nuevas alternativas productivas.

Además se trata de iniciativas estratégicas, por cuanto el cambio climático apunta justamente a que cada vez más se agudizarán los periodos de sequía y lluvias durante un mismo año. De esta forma, las comunidades productivas necesitan contar con seguridad de riego para mantener activa la mano de obra en el sector agrícola.

El Maule es una región cuya economía se sustenta en el desarrollo de la agricultura y la industria forestal, por lo cual, estas inversiones en fomento del riego tendrán un impacto positivo en el crecimiento de los distintos sectores, por ejemplo, los servicios y tecnologías que abastecen a la actividad silvoagropecuaria.

Pero con ese objetivo no solo es estratégico otorgar seguridad de riego, sino también llevar a cabo planes concretos y de largo plazo para mitigar la ocurrencia de incendios forestales. En esta labor, adquiere particular importancia el rol que juegan las empresas de distribución eléctrica y aquellas que explotan los bosques.

Ello porque justamente no puede volver a ocurrir que nuevamente el verano sea sinónimo de pérdidas gigantescas en la industria forestal y que, además, la sequía siga golpeando a la agricultura. Así el gobierno y el sector privado deben generar inversiones coordinadas y anticipar los riesgos para mejorar nuestra economía regional.