Investigaciones por abuso sexual

Esto no lo hagan “por el bien de la Iglesia”, háganlo por el bien de las víctimas.

10 Enero   14   Editorial   Gustavo Alvarado

La renuncia al sacerdocio de Luis Felipe Egaña, ex capellán de Carabineros y otrora mano derecha del ex obispo de Talca, Horacio Valenzuela, despertó la inquietud y molestia en quien acudió ante este último, precisamente, para denunciar al primero de los mencionados.
La respuesta del Papa Francisco, de aceptar la renuncia de Egaña, sobre quien pesaba una denuncia de presunto abuso sexual cometido en el año 1985, “por el bien de la Iglesia”, es lo que más molestó al denunciante. “¿Y el bien de las víctimas?”, fue la interrogante planteada por quien habló en exclusiva con nuestro medio.
Otra de las preguntas sin respuesta por el momento es qué pasará con la investigación en la Doctrina de la Fe contra Egaña, ¿quedará truca? ¿seguirá hasta resolverse algún tipo de sanción? Son los cuestionamientos que se hacen en torno a este caso.
Sin embargo, hay otras investigaciones que se están llevando a cabo y no solamente radican en la justicia canónica, sino que son parte del trabajo de la Fiscalía. Cabe recordar que son 11 los casos que el organismo persecutor está siguiendo en la Región del Maule.
Pero hubo declaraciones en los últimos días que no se pueden pasar por alto. El fiscal nacional, Jorge Abbott, quien ayer estuvo encabezando la cuenta pública de la Fiscalía Regional del Maule, cuando asistió el mismo acto, pero en la Región de O’Higgins, criticó el actuar del de la Iglesia Católica a la hora de colaborar con el trabajo investigativo llevado adelante en nuestro país en las causas de abuso sexual cometidas por integrantes de la institución religiosa.
“Hemos tenido respuestas parciales, no las que hubiéramos querido y tampoco con toda la información que hemos querido, pero estamos insistiendo ante el Vaticano, cuyas autoridades han comprometido el apoyo a nuestra investigación”, dijo Abbott en relación a los requerimientos de información que el Ministerio Público ha hecho a Roma.
A las interrogantes anteriores, habría que agregar una última: ¿qué espera la Iglesia para aportar todos los antecedentes necesarios para esclarecer la verdad? Esto no lo hagan “por el bien de la Iglesia”, háganlo por el bien de las víctimas.