La voz de la ciudadanía

Hay una responsabilidad individual con el colectivo nacional de la cual nadie debería restarse.

19 Noviembre 2017   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Este domingo, finalmente, se realizan las elecciones presidencial, de senadores, diputados y consejeros regionales. Es la culminación de un largo proceso que ha pasado por diversas etapas que concluyen hoy con la voz de los ciudadanos, que deberán decidir libre e informadamente sobre sus preferencias políticas y el tipo de país que quieren para los próximos años.
Se trata, sin duda, de una decisión importante, que tendrá efectos sobre nuestras vidas y sobre el futuro que nos espera.
La campaña electoral se ha caracterizado por un tono duro e ingrato, con descalificaciones y muchas veces ataques personales. El país aparece hoy más polarizado que hace unos años y el discurso político se ha ido extremando.
Hemos visto desde ataques verbales hasta agresiones e, incluso, un caso de ataque con arma blanca que está en investigación.
No cabe duda que este clima de crispación no es lo que queremos para nuestro país y es de esperar que en la nueva etapa que se abre, las descalificaciones sean erradicadas y que juntos, de forma constructiva, contribuyamos a mejorar lo que tenemos. Es cierto que hay posiciones encontradas, pero se trata de adversarios políticos y no enemigos a los que haya que vencer por la fuerza. Las diferencias en democracia son legítimas y merecen respeto.
La conversación, la negociación y el diálogo político deben ser las armas para convencer, para llegar a acuerdos, para avanzar.
Por eso, es importante hoy ir a las urnas. La abstención es un fracaso como sociedad, puesto que si reclamamos derechos, también debemos cumplir nuestras obligaciones. Si bien el voto es voluntario, hay una responsabilidad individual con el colectivo nacional de la cual nadie debería restarse.
Mucho se dice que hay molestia con los políticos y la política. Está en nuestras manos remediar eso, ya que en esta elección hay múltiples opciones que abarcan todo el espectro. Optar por alguna de ellas nos da la llave para abrir nuevas puertas.
Al final del día sabremos quiénes han sido elegidos por la ciudadanía para representarnos en los próximos años. También habrá claridad sobre si alguien es elegido a la primera magistratura de la nación en primera vuelta, o si bien hay un balotaje en diciembre próximo entre las dos primeras mayorías.
Cualquiera sea la situación, el llamado es siempre a la moderación, a celebrar los triunfos con alegría, pero sin provocaciones al derrotado.
Nuestro país y sus ciudadanos merecen que este sea, como siempre, un proceso ejemplar que entregue certezas y fortalezca nuestro sistema democrático.