Lecciones tras polémico simulacro

Al momento, falta que se declare admisible una querella y comience la investigación penal

16 Diciembre 2018   11   Editorial   Gustavo Alvarado

Fue noticia nacional. Y no podía ser menos, porque justo cuando Carabineros se encuentra en medio de fuertes cuestionamientos por casos de corrupción y por la muerte de un comunero mapuche, surge otra polémica debido a las consecuencias que provocó un simulacro de asalto y toma de rehenes que dicha institución policial organizó y llevó a cabo en la sucursal del BancoEstado de la ciudad de Linares.
El ejercicio policial se llevó a cabo el 29 de noviembre pasado, luego que la sucursal terminó de atender al público. En la práctica, un equipo policial de civil ingresó al banco vistiendo overoles y tapando sus rostros con máscaras, aparentando que eran asaltantes y secuestradores. Estos policías actuaron con particular realismo, según relatos de los funcionarios que fueron objeto de los apremios como si fueran víctimas reales.
Al exterior de la sucursal, se desplegó un intenso operativo policial que incluyó el corte de calles, junto al despliegue de personal de Fuerzas Especiales y del Grupo de Operaciones Especiales (GOPE) de Carabineros. Todo terminó cuando las víctimas fueron “rescatadas” y los asaltantes detenidos. Pero ocurre que las circunstancias afectaron severamente a los funcionarios bancarios, quienes no fueron avisados por la policía y tampoco por los directivos o encargados de seguridad de la institución financiera.
Tanto así que dos de estas personas optaron por acudir a la justicia y, esta semana, presentaron una querella en el Juzgado de Garantía de Linares, para denunciar delitos de secuestro, amenazas y lesiones. Al momento, se está a la espera que el tribunal resuelva la admisibilidad de esta acción legal, para que sea derivada a la fiscalía local y allí se instruya la investigación.
Los hechos motivaron inmediatas reacciones. El general, Héctor Salazar, jefe de la VII Zona Maule de Carabineros, anunció una investigación interna y manifestó disculpas públicas a las víctimas, lo cual fue bien recibido por el abogado querellante, Hugo Veloso, ex intendente del Maule. Por su parte, el actual intendente, Pablo Milad, respaldó la labor policial y sostuvo que, en su opinión, no correspondía avisar previamente a los funcionarios del banco.
En contraparte, el director regional de Onemi, Carlos Bernales, aclaró que los simulacros sí se avisan previamente, pero sin revelar el momento ni sus características. En este sentido, lo importante es que ahora la justicia actúe y que, además, Carabineros pueda aclarar si hubo o no responsabilidades internas. En el banco, por su parte, se optó por desvincular laboralmente a quienes tenían la responsabilidad de avisar a los funcionarios. En definitiva, lecciones para aprender y nunca más olvidar.