Ley de cuotas en elecciones municipales

la solución sería avanzar hacia que los partidos políticos sean capaces de promover sus propios liderazgos femeninos en los territorios

04 Enero   5   Editorial   Gustavo Alvarado

La participación de la mujer en la actividad política ha venido paulatinamente en alza, obteniendo cargos de responsabilidad popular, así como también, los últimos gobiernos han hecho esfuerzos en componer sus equipos con paridad de género.
Ya en las elecciones parlamentarias de 2017, se puso en marcha de la Ley de Cuotas para asegurar, al menos, un 40% de candidaturas lideradas por mujeres. Ahora, se busca ir un paso más allá y se pretende legislar sobre una ley de cuota de género, pero en este caso, para las elecciones de gobernadores regionales, alcaldes y concejales.
Por lo menos, este sería un elemento clave en la Comisión sobre Mujeres y Equidad de Género de la Cámara de Diputados, instancia que analiza esta moción.
Como dijimos, si bien ya existe una experiencia previa en este ámbito, con la ley de cuotas en las elecciones parlamentarias, hoy existe la posibilidad de profundizar hacia la pertinencia territorial de este instrumento. Así lo planteó Javiera Arce, de la Unidad de Igualdad y Diversidad de la Universidad de Valparaíso.
El argumento de la profesional es que los partidos políticos, en general, generan muchas omisiones, incluso territoriales, debido a la estructura absolutamente centralista que se refleja en las decisiones públicas.
Por lo tanto, la solución sería avanzar hacia que los partidos políticos sean capaces de promover sus propios liderazgos femeninos en los territorios y darse cuenta de qué manera potenciar a las mujeres que existen en esos espacios.
En esta línea, la discusión sería, entonces, una transformación, tanto en la Constitución como en la Ley de Partidos Políticos. Esto, porque en las propias tiendas políticas hay una muy baja participación de mujeres en las secretarías generales de las colectividades o en el nivel de las direcciones de partidos.
En la instancia parlamentaria se expuso antecedentes insertos en un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sobre mujeres y elecciones municipales 2016.
Dicho estudio señala que si la norma sobre el máximo de candidatos de un mismo sexo que rige para las elecciones parlamentarias hubiese operado como marco regulatorio para las municipales, solo un 17% de los partidos políticos podría haber competido, ya que solo tres cumplirían con la norma de equilibrio de género que obliga a los partidos políticos a que en sus listas de candidatos/as ningún sexo supere el 60%, ni esté por debajo del 40%.