Ley del arbolado urbano

La poda y tala de las especies no siempre se realizan de la forma ni con el personal adecuado.

26 Octubre 2018   13   Editorial   Gustavo Alvarado

Hace pocos días se conoció de la iniciativa legal que está impulsando el Ministerio de Agricultura para proteger el arbolado urbano, más conocida como “Ley Arbolito”, la que en algunos medios de comunicación ha sido reducida a la prohibición de plantar más plátanos orientales, a raíz de los efectos alergénicos que estos provocan en un número no menos de personas.
Sin embargo, este proyecto que será presentado a fines de mes busca actualizar las normas sobre arbolado urbano. La iniciativa indica que será la Corporación Nacional Forestal (Conaf) quien regulará, administrará y entregará asesoría técnica a los municipios para el cuidado y traslado de los árboles. Esto es de suma relevancia, puesto que la poda y tala de las especies no siempre se realizan de la forma ni con el personal adecuado, provocándose una verdadera mutilación del árbol.
Solo basta ver en algunas calles de nuestras ciudades como se realizan las podas, con personas que trabajan sin control alguno y que provocan un daño botánico y estético.
De la misma manera, se crearán programas de manejo para las especies para el debido control fitosanitario.
Por su parte, los municipios deberán crear un registro de sus árboles en el cual detallen su especie, una aproximación de su antigüedad y su condición. Los datos deberán actualizarse anualmente.
El proyecto también plantea la creación del Consejo Nacional de Defensa del Arbolado Público, que apoyará y asesorará a Conaf y a las autoridades que velen por el cuidado de los árboles. Este organismo será presidido por Agricultura y participarán Medio Ambiente, Vivienda y Bienes Nacionales.
La “Ley Arbolito”, además, incluirá el desarrollo de un programa de arborización, que fijará metas y estrategias para la expansión del arbolado urbano, con evaluaciones anuales de cumplimiento. Para ello, a través de Conaf, el ministerio sugerirá a los municipios las especies más idóneas.
Finalmente, también habrá procedimientos de fiscalización, reclamos, infracciones y sanciones para quienes maltraten a las especies arbóreas.