Lo barato cuesta caro

La recomendación es que ante una oferta que sea demasiado “tentadora”, las personas deben verificar que la documentación recibida, sea fidedigna.

29 Noviembre 2016   8   Editorial   Gustavo Alvarado

La aparición de vehículos con sus licencias falsificadas, en el contexto de controles rutinarios en rutas de la provincia de Curicó, fue la señal de alerta respecto al “negocio” que estaba tras ello. Diversas unidades de Carabineros tanto de la región como incluso de Santiago estuvieron tras los pasos de los responsables, apuntando sus ojos hacia la comuna de Romeral.

Encabezados por una pareja de hermanos, por estos días permanece vigente una investigación que da cuenta de una serie de antecedentes que permiten presumir que se está en presencia de una “banda” que se dedicaba a comercializar automóviles, los cuales previamente eran adquiridos en la capital de nuestro país.

Se trata de máquinas que mantenían algún tipo de “encargo por estafa, apropiación indebida o multas impagas”, las que fueron comercializadas en la zona, a un “muy bajo precio”, oferta que terminó siendo en extremo “tentadora” para quienes las adquirieron, terceros que en su mayoría se percataron que se trataba de vehículos que presentaban algún tipo de encargo o adulteración, recién al momento de ser fiscalizados por Carabineros en la vía pública.

Por lo mismo, para el Ministerio Público existe la “concreta sospecha” de que al menos cerca de 30 automóviles, en tales condiciones, continúan circulando, solo en la provincia de Curicó.

En ese contexto, ya con el principal sospechoso privado de libertad, cumpliendo la medida cautelar de prisión preventiva, desde la citada policía, se formuló un llamado a quienes habrían adquirido vehículos a precios “considerablemente más bajos”, a que ratifiquen la veracidad de los documentos de los mismos, y que, de ser falsos, se acerquen a la fiscalía o Carabineros, para que aclaren el hecho “de forma voluntaria”.

En términos generales, la recomendación es que ante una oferta que sea demasiado “tentadora”, las personas deben verificar que la documentación recibida, sea fidedigna. Por lo mismo, se aconseja revisar que el número de serie de la máquina sea coincidente con el que aparece en el respectivo documento, a fin de contrastar dicha información.

Por ejemplo, en lo puntual, la idea es concurrir o consultar a los municipios ligados a los papeles de los permisos de circulación. Se trata de casos donde la “emoción le gana a la razón”, escenario que es aprovechado por sujetos inescrupulosos que ven una oportunidad para engañar. Antes de inmiscuirse en un “negocio” de tales características, nunca está de más recordar, más aún cuando se acerca una fecha como la Navidad, una vieja frase que no ha pasado de moda: “Lo barato cuesta caro”.