Los desafíos del Liceo Antonio Varas de Cauquenes

La acción mancomunada de docentes y municipalidad permitirán mejorar los estándares de calidad y disciplina

23 Agosto 2018   17   Editorial   Gustavo Alvarado

El 22 de agosto de 1837 nace en Cauquenes el Colegio Literario, actual Liceo Antonio Varas –LAV-, conmemorando esta semana 181 años de su fundación.
El cariño por el “quinto” liceo más antiguo de Chile, hace que muchos ex alumnos se trasladen desde distintos rincones del país para poder asistir a las actividades de aniversario organizadas por el equipo directivo y docentes.
Cada año, los ex alumnos, los actuales, los apoderados, los funcionarios y el equipo directivo del establecimiento, participan activamente en el desarrollo del programa de celebración, donde la ceremonia oficial está llena de simbolismo, al permitir un momento para evocar los momentos compartidos con sus ex compañeros en el añoso liceo.
Tradición que debe ser destacada, pues muestra el cariño por la institución y respeto hacia los profesores que los educaron y contribuyeron a forjar el futuro de muchos cauqueninos y cauqueninas.
Esta instancia de celebración permitió a varios reflexionar sobre el desafío que deben plantearse quienes dirigen a este liceo, uno de los más antiguos del país: trabajar para rebrotar los logros y prestigio que tuvo antaño.
Situación que no sólo afecta a este establecimiento, sino más bien es reflejo de lo “decaída” que está la educación pública en el país. Lo que hace que sólo sustente –de manera nostálgica- el título de ser “el quinto” más antiguo del país, pero no uno de los mejores, como sí lo fue en su tiempo.
Por tanto, a los 181 años de existencia es preciso trabajar con la convicción de que la acción mancomunada de docentes y municipalidad permitirán mejorar los estándares de calidad y disciplina en la entrega de la formación educativa, permitiendo así brindar una oportunidad real para acceder a la educación técnica o superior, a quienes optaron por formarse en sus aulas.
Se necesita el esfuerzo y voluntad no sólo para mantener el cariño nostálgico por los “tiempos que pasaron”, sino que también se requiere invertir en recuperar un lugar de excelencia dentro de la educación pública provincial y regional.