Los sinceros anhelos para el 2018

Un anhelo importante de la comunidad es que a los principales cargos de la región llegue gente capacitada.

02 Enero 2018   9   Editorial   Gustavo Alvarado

Cuando se acaba un año, la mayoría de las personas hace el balance de lo que ocurrió en su vida durante los últimos 12 meses y renueva las esperanzas para que el año que comienza le traiga la prosperidad que tanto desea. Se trata de sueños personales, pero que mirados desde la perspectiva de una comunidad, o en nuestro caso de una región, nos permite hacer el mismo ejercicio y nombrar nuestros deseos para este 2018.
En primer lugar, hacemos votos para que esta temporada veraniega no traiga el nivel destrucción por los incendios forestales, como fue el caso del 2017. Para eso, anhelamos que a nivel institucional se haya aprendido la lección y se trabaje para contar con recursos que permitan anticipar, y no lamentar los desastres.
Junto con eso, deseamos que los hospitales -que tanta falta hacen- sigan su curso normal de construcción y dejen de quedarse entrampados en problemas administrativos, de los cuales nadie se hace cargo y por los cuales nadie “pagó los platos rotos”, excepto la comunidad de Linares, Curicó, Parral, Cauquenes y Constitución, quienes deben seguir esperando atención de salud en condiciones dignas.
Como nos gustaría que este 2018 sí sea el año en que se ejecute el mejoramiento de la Avenida Lircay, promesa que se viene arrastrando ya por más de diez años. Ofrecimiento de tan larga data como la de tener un Estadio Fiscal de mayor capacidad, deseo que este año podría cumplirse, pero con el club de la ciudad en Primera B. Entonces, otro anhelo es que Rangers llegue a la división de honor del balompié nacional. Eso sí, que logre mantenerse en esa categoría.
Un deseo muy sentido por la gente del Maule Sur, es que se rompa la estacionalidad del empleo y logren en la provincia de Linares, sacarse “el mote” de la capital nacional del desempleo. Y si del Maule Sur hablamos, por qué no agregar a la canastita de los deseos que la plaza de peajes que molesta a los parralinos, se pueda correr unos kilómetros al sur para que dicha comuna se sienta un poco más integrada al Maule y no al Ñuble.
Y por último, ya que se viene un cambio de gobierno, un anhelo importante de la comunidad es que a los principales cargos de la región llegue gente capacitada, con reales méritos y no por favores políticos. En lo posible, que sea gente apegada a la probidad y que no vaya a tener que pegarse después alguna vueltecita por los tribunales.
Esperamos que este 2018 cumpla estos y otros deseos que usted, señor lector, pueda tener en mente.