Manifestación contra femicidios

“La violencia hacia la mujer es un flagelo social, es la expresión de una sociedad donde se cree que hay seres humanos que están por sobre otros (…)”

22 Octubre 2018   10   Editorial   Gustavo Alvarado

En la antesala del partido de fútbol de Primera División entre Curicó Unido y Palestino, de manera sorpresiva -como se ha ido sabiendo-, un grupo de autoridades mujeres de la región y de la provincia curicana entraron a la cancha con un lienzo y poleras alusivas a terminar con la violencia hacia el género femenino y acabar con los casos de femicidios.

Una manifestación valorable por muchos aspectos. En primer lugar, porque el último caso registrado este año en nuestra región sucedió en la provincia de Curicó, específicamente en Romeral. En segundo término, se hizo en un reducto donde tradicionalmente predomina la presencia masculina en las tribunas; y, en tercer lugar, porque este tema debe seguir visibilizándose a todo nivel y para ello se deben ocupar todos los recursos disponibles y las instancias que sean necesarias.

“Hay mecanismos de protección, hay medidas de sanción, Carabineros, Fiscalía, Tribunales hacen su trabajo, pero los hechos siguen ocurriendo y, ante eso, debemos generar un cambio, en generar conciencia y convencernos que este es un tema y una responsabilidad de todos”, dijo la gobernadora de Curicó, Macarena Pons, minutos después de haber cumplido con la manifestación que fue aplaudida por los asistentes al Estadio la Granja y que esperaban el inicio del cotejo deportivo.

La violencia hacia la mujer es un flagelo social, es la expresión de una sociedad donde se cree que hay seres humanos que están por sobre otros y que tienen el derecho de lastimar y llegar, incluso, a quitarle la vida a otra persona, bajo el pretexto de alguna relación sentimental.

El femicidio, también, ha sido una temática que se ha puesto de manifiesto en la sociedad y, pese a que se han enarbolado banderas para ir en su erradicación, aún seguimos siendo testigos de horrorosos crímenes donde las víctimas siguen siendo mujeres y, los victimarios, hombres con quienes compartieron en algún pasaje de la vida. Esto demuestra que el tema debe seguir vigente, que debe visibilizarse en la sociedad y la forma en que se hizo por parte de las autoridades mujeres es un paso positivo, aunque el trabajo debe seguir profundizándose para llegar con el mensaje para evitar que nuestros hechos de sangre nos sigan impactando.