Mantención de caminos secundarios

Además, se invertirán 30 mil millones de pesos en los próximos cuatro años para recuperar el estándar perdido.

07 Abril   78   Editorial   Gustavo Alvarado

Se trata de una muy buena noticia. Tras casi dos años en que la mantención de caminos secundarios en la Región del Maule se mantuvo prácticamente detenida, o al menos acotada a contados casos de emergencia, en mayo deberían reiniciarse los trabajos en estas vías tan relevantes en una región eminentemente agrícola, con innumerables sectores poblacionales rurales y productivos.
La Contraloría General de la República destrabó un trámite que impedía la mantención de las rutas, como consecuencia de la realización de una auditoría a la Dirección Regional de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas (MOP), en la ejecución de proyectos para conservar la red vial entre el 1 de enero de 2015 y el 28 de febrero de 2017.
Durante casi dos años los caminos secundarios sufrieron deterioros significativos, pudiendo realizarse solo atenciones de urgencia. Pero tras la toma de razón de Contraloría y el respectivo trámite administrativo, las labores se retomarán en la macrozona que va desde Sagrada Familia hasta Retiro.
Para el 2019 está proyectado gastar aproximadamente 6 mil millones de pesos para atender los caminos que quedaron en situación compleja. Además, se invertirán 30 mil millones de pesos en los próximos cuatro años para recuperar el estándar perdido.
Entre las comunas beneficiadas están Cauquenes norte, por un monto de $5.605 millones; Retiro, $4.864 millones; Cauquenes costa, $6.222 millones; Pencahue, $4.535 millones; Curepto, $3.996 millones; y Linares, $5.489 millones.
En ese contexto, el intendente del Maule, Pablo Milad, junto con señalar que una vez que se concrete el trámite en la Contraloría los trabajos debieran comenzar “lo antes posible”, informó que el MOP, a través de Vialidad, ha establecido una “tabla jerárquica” de prioridades que permitirá prevenir cortes de caminos en zonas muy rurales.
Por último, no hay que dejar de lado, en el origen de este tema, la función fiscalizadora de la Contraloría, ya que su intervención se debió a eventuales faltas a la probidad administrativa, así como conflictos de interés por relaciones entre servidores públicos con contratistas y proveedores, lo que motivó la realización de un sumario administrativo.
Así, se resguarda tanto la probidad pública como también el bienestar de personas que deben utilizar a diario estos caminos secundarios.