Mechoneo sin excesos

(…) desde los propios estudiantes surgió la idea de ir dejando de lado esta mala práctica y comenzar a realizar acciones de otro tipo, más sociales y también más creativas.

28 Marzo   69   Editorial   Gustavo Alvarado

Postal clásica de todos los inicios de año universitario. Apenas ingresan los estudiantes a clases, se hace común ver a aquellos jóvenes que comienzan a cursar sus estudios superiores deambulando por las calles de la ciudad, pidiendo algunas monedas para recuperar algunas pertenencias retenidas por otros alumnos de la misma carrera, pero ya de niveles más avanzados.
Olor nauseabundo, ropas rasgadas, cuerpos rayados o pintados con cuanta mescolanza preparada por “cerebros” que no guardan relación a una masa de materia gris que, se supone, tiene una capacidad de razonamiento que lo llevó a ingresar a la universidad.
El mechoneo, un rito de iniciación que siempre ha sido considerado denigrante, donde claramente se expresa un abuso de poder de aquellos que, por el simple hecho de haber “sobrevivido” al primer año de carrera, se creen con la facultad suficiente para poner el pie encima a aquel o aquella que está recién ingresando.
Una actividad lúdica de iniciación, le llamaban algunos. Pero claro está que cada vez más, las actividades se prestaban para actos de todo tipo de connotación, menos en un acto de bienvenida agradable.
Por ello, en los últimos años -y en buena hora-, desde los propios estudiantes surgió la idea de ir dejando de lado esta mala práctica y comenzar a realizar acciones de otro tipo, más sociales y también más creativas.
La autoridad gubernamental también ha venido haciendo llamados para terminar con la práctica del mechoneo. Por ejemplo, el Instituto Nacional de la Juventud (Injuv) levantó la campaña “#YoNoMechoneo”, la iniciativa que tiene como principal objetivo no caer en prácticas abusivas durante la bienvenida que tradicionalmente se hace los alumnos novatos.
Por otra parte, las casas de estudios también han venido promoviendo la realización de actividades de bienvenida más positivas. Así tenemos casos en que algunas carreras han optado por los llamados “mechoneos solidarios”, con la realización de acciones hacia la comunidad. Operativos en localidades rurales, limpieza de espacios públicos, entre otros, son algunos de los “nuevos mechoneos”.
Sin embargo, pese a todo esto, aún hay carreras que insisten en mandar a sus recién ingresados a la calle, pintados, hediondos, en síntesis, denigrados. Jóvenes, ya pasó ese tiempo. Sean más creativos para recibir a sus compañeros.