Medidas para evitar Vibrio parahaemolyticus

Deleitarse con los productos del mar es inevitable en esta época, por tanto, la recomendación es que sean cocidos.

08 Febrero 2018   9   Editorial   Gustavo Alvarado

El verano se vive intensamente en el Maule, el borde costero de la región lo visitan miles de turistas, algunos provenientes desde distintas partes del país. Esta gran población “flotante” obliga al Ministerio de Salud, a través de la autoridad sanitaria, intensificar las campañas de difusión en el ámbito del autocuidado, para que esta época estival se viva de manera sana, lejos de toda enfermedad.
Las comunas costeras de la provincia de Cauquenes no son excepción, sus atractivos naturales y eventos artísticos culturales las hacen de unos de los destinos favoritos de los veraneantes. Es mucha la gente que transita por esos lugares, por tanto, lo hacen un lugar propicio para poder salir a difundir medidas educativas para evitar el consumo de mariscos crudos y mal lavados.
Deleitarse con los productos del mar es inevitable en esta época, por tanto, la recomendación es que sean cocidos. De lo contrario, se está en riesgo de enfermar y terminar las vacaciones en alguna de las salas de hospitalización del Hospital de Chanco o del Hospital de Cauquenes, si la situación se vuelve más compleja.
La poca oferta de centros asistenciales en la provincia -cuentan con consultorios, un SAR, un hospital de baja complejidad y uno de mediana complejidad-, hacen esencial que dispositivos de salud salgan a terreno, para promover el autocuidado, para así dar un buen uso a la red asistencial en salud de la provincia.
Debido a ello, al igual que en años anteriores, distintas instituciones y servicios de gobierno se han “tomado” las playas, como espacio de difusión para informar sobre los programas que ejecutan, además de las medidas preventivas que permiten vivir un verano saludable.
Por su parte, la Autoridad Sanitaria ha intensificado la fiscalización de los centros de abastecimiento y de los lugares donde se venden mariscos. Por tanto, el llamado es a adquirir los productos del mar en los negocios establecidos, donde se asegure la mantención de la cadena de frío, manteniendo el buen estado de los mariscos y pescados.
En las playas de la provincia no solo hay que estar atento de la llegada de la Fragata Portuguesa, la cual también representa un riesgo para la salud. Sino que también el estado de alerta es la prevalencia del Vibrio Parahaemolyticus, bacteria entérica, cuyo hábitat natural son las costas marinas, la cual se transmite a través de la ingesta de mariscos crudos o mal cocidos, especialmente bivalvos (ostras y almejas principalmente). O bien, por la contaminación cruzada con otros alimentos producto de la manipulación incorrecta de los mariscos crudos.
A pesar que todos los años se realizan campañas de difusión sobre cómo evitar al Vibrio, siguen llegando personas afectadas por esta bacteria a los centros asistenciales de la zona. La idea no es generar alarma, pero sí conciencia para evitarlo, a través del consumo de mariscos cocidos y el buen lavado de manos.
Para Chile y el mundo, la presencia del Vibrio parahaemolyticus en los productos del mar es identificada como una importante causa de los brotes de intoxicación alimentaria. Por tanto, este verano no deje de disfrutar, pero sin dejar de cuidarse.