Menos palabras y más acción

Linares merece un trato especial, merece ser considerado en el mapa y terminar con sus fantasmas

18 Agosto 2018   7   Editorial   Gustavo Alvarado

La crisis socio-económica de Linares, agravada por el cierre de la planta Iansa, ha significado que la comuna esté en el debate nacional. Ministros de Estado y jefes de servicios regionales liderados por el intendente Pablo Milad han visitado y desfilado permanentemente por la zona, reunido con las bases y postulado alternativas de desarrollo. Paralelamente legislados han estado impulsando la materialización de un Plan Maule.
Lamentablemente los linarenses ven, nuevamente, como las palabras se las lleva el viento y de avances concretos no existe nada. Los actuales líderes aseguran que los problemas de cesantía (los más altos del Maule y dentro de los más elevados del país) son históricos dada la estacionalidad agrícola.
Llama la atención que el Ejecutivo no aproveche esta opción para efectivamente cambiarle el rostro a Linares, recordando que en esta zona la ciudadanía dio un respaldo mayoritario al Presidente de la República, Sebastián Piñera.
La nómina de proyectos pendientes es enorme. Por refrescar la memoria están el eje Carmen-Maipú-Januario Espinoza; la ampliación de la avenida Presidente Ibáñez; el Estadio Atlético; el aeródromo de San Antonio; el trébol de acceso a Linares; la terminación del edificio de la PDI; el mejoramiento de avenida Cementerio; la remodelación del Estadio “Tucapel Bustamante”; el pavimento del tramo Peñasco-Pejerrey en el Santuario Achibueno; el apoyo para los centros invernales “Nevados de Longaví” y “Guaiquivilo”, entre tantas otras obras de desarrollo que aguardan por financiamiento.
Linares merece un trato especial, merece ser considerado en el mapa y terminar con sus fantasmas de postergación. No hay duda que el empleo lo genera el mundo privado, pero el sector público debe dar las facilidades. El inversionista va a gastar en ciudades atractivas y modernas. Linares necesita de una inyección de recursos públicos.
Para la vicepresidenta del comercio, Bibiana Urrutia, la comuna no ha aprovechado instancias e instrumentos claves para su desarrollo como es por ejemplo el “Plan Linares”, donde tras una larga investigación la Universidad de Talca entregó luces por dónde conducir el avance comunal y con ello la creación de nuevos puestos de trabajo. “Es necesario poner en curso una política de desarrollo comunal que permita atraer inversión y facilitar la instalación de empresas e industrias. Hoy estamos en un momento delicado”, expresó.
El alcalde Mario Meza indicó que se están golpeando puertas y buscando alternativas. “Nosotros estamos haciendo lo nuestro y necesitamos el compromiso de nuestras autoridades nacionales y regionales. Efectivamente en el ambiente hay una sensación de abandono y tenemos que revertir aquello apurando la inversión pública”, asegura el jefe comunal.
Lo más probable es que la próxima estadística del INE refleje nuevas y altas tasas de desocupación. Cifras frías ante una ciudadanía carente de trabajo y dañada psicológicamente.